Alimentación de la embarazada en verano

Si comes de una manera correcta tu organismo se encontrará más preparado para hacer frente a las molestias típicas de estos meses.

Equilibra tu dieta

Seguro que no te apetece un guiso de lentejas, pero ¿por qué no pruebas a cocinarlas en ensalada? En verano, a pesar del calor y de lo pesada que te sientas, debes asegurarte de ingerir la cantidad de nutrientes que necesita una embarazada, y que es la misma que en invierno: hidratos de carbono (45-65%), proteínas (10-35%) y grasas (20-35%).

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Échale imaginación y prueba con platos frescos: gazpacho, ensaladas de legumbres o de pasta, crudités con yogur, ensaladilla rusa...

Toma mucha fruta

Es uno de los mejores trucos para comer bien ahora que el embarazo aumenta la inapetencia. Toma la fruta entera, en zumos, helados, batidos... Te asegurará un buen aporte de vitaminas y te ayudará a refrescarte y a mantenerte hidratada, ya que las frutas contienen mucha agua.

Come poco y a menudo

El calor hace más intensos algunos olores y esto provoca náuseas en muchas embarazadas, cuya nariz ya está muy sensible. Para reducir este síntoma, que es más común en el primer trimestre pero a veces se mantiene durante toda la gestación, un buen truco es comer más a menudo y en pequeñas cantidades: un biscote con mermelada, una zanahoria, un yogur...

Si además evitas pasar por lugares donde haya olores fuertes y llevas a mano un pañuelo impregnado con tu colonia, mitigarás el malestar.

Bebe bastante líquido

Es normal que te sientas más cansada y sufras algún dolor de cabeza, pero si te ocurre a menudo, plantéate si estás bebiendo lo suficiente, ya que la falta de líquido puede provocar estos síntomas. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia recomienda tomar 3 litros de agua al día, entre líquidos y alimentos, para estar hidratada y prevenir elestreñimiento.

Prueba el agua con limón

Es una de las bebidas más refrescantes que existen: un vaso de agua mineral con hielo al que añades unas gotas de zumo o unas rodajas de limón natural. Llena una jarra y tenla siempre en la nevera, sobre todo si el calor te impide dormir.

Restringe la sal

Aunque retengas líquidos, no puedes tomar diuréticos sin permiso de tu ginecólogo. Y tampoco prescindir de la sal, pero sí intentar restringirla y sustituir las bebidas gaseosas por zumos naturales o agua. ¡Feliz verano!

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