Deja de fumar en el embarazo fijándote en lo positivo

El embarazo es el momento idóneo para dejar de fumar. Aprovecha para tomar la decisión y dejarlo ya. Mira estos datos y te será más fácil conseguirlo y aguantar.

Sabemos que no es fácil dejar el tabaco, ni siquiera ahora que estás embarazada y tienes un doble motivo para intentarlo, tu salud y la salud de tu hijo (las sustancias del tabaco atraviesan la barrera placentaria y le perjudican). Queremos animarte mostrándote lo positivo que será para ti y para el niño apagar el último cigarrillo.

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Se calcula que en España el 30% de las embarazadas fuman. Y que sólo el 20% de las mujeres fumadoras dejan el hábito al iniciar la gestación.

Al parecer en ello influye la baja percepción que tienen las embarazadas de los posibles riesgos para el hijo que están gestando, que son bien ciertos: menor peso al nacer, más casos de pérdidas fetales, de prematuridad, de problemas respiratorios, de muerte súbita en la cuna...

Pero en vez de cargar las tintas en lo negativo y culpabilizar a las que no consiguen dejarlo (“bastante tiene una con hacer lo que puede para que encima te llamen mala madre”, se quejan las embarazadas fumadoras) puede ser más eficaz que te fijes en lo positivo de abandonar este mal hábito.

Todo lo que ocurre cuando dejas de fumar

Los expertos aconsejan dejarlo de golpe, si se puede. Y si la embarazada no se siente capaz, por la ansiedad, muchos ginecólogos recomiendan que espacie los cigarrillos todo lo posible (entre medias se puede “vapear” con un cigarrillo electrónico), de forma que se limiten a cinco pitillos al día.

Cuanto más tiempo pase entre el último cigarro que has fumado y el siguiente que te fumes (horas, días...), mucho mejor. Mira lo que sucede en tu organismo (y por ende, en el del niño) desde el momento en que dejas de fumar.

  • A los 20 minutos sin fumar: tu tensión y tu pulso se normalizan.
    • A las 8 horas sin dar una calada: aumenta el oxígeno en tu sangre.
      • A las 24 horas (primer día sin fumar): el organismo elimina el monóxido de carbono; los pulmones empiezan a expulsar con toses las mucosidades y restos del tabaco.
        • A las 48 horas (segundo día sin encender un pitillo): no quedan restos de nicotina en el organismo; recuperas gusto y olfato y disfrutas más de la comida.
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          • A las 72 horas (¡enhorabuena, tu tercer día sin fumar!): la respiración se hace más fluida y aumentan tus niveles de energía.
            • En los siguientes días y semanas: mejorará tu circulación sanguínea (algo que necesitarás en estos meses); aumentará tu capacidad pulmonar (aunque tus pulmones tengan que ceder espacio al útero) y, sobre todo, te sentirás orgullosa y más capaz de hacer cosas.

              Y, por descontado, cada día que dejes de fumar también beneficiará a la salud de tu hijo.

              Si necesitas más ayuda para dejarlo...

              Estos datos provienen de la información que nos ha facilitado Deja de Fumar con Ayuda,www.dejadefumarconayuda.es, un programa on-line y presencial (en su web vienen sus centros en toda España) diseñado para orientar y apoyar en cada paso a la persona que quiere dejar de fumar.

              Además, el Hospital Carlos III de Madrid ha puesto en marcha un tratamiento vía web para quienes por trabajo o distancia no puedan acudir a una unidad de tabaquismo. Dura seis meses, se accede a través de www.madrid.org/libresintabaco y es gratuito.

              Sobre los objetivos del Día Mundial sin Tabaco 2012 podéis consultarlos en el Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria,www.aepap.org

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