Otros cambios de la piel de la embarazada

No todas las alteraciones de la piel se manifiestan por igual en todas las embarazadas, todo depende de la genética de cada una, pero si eres de las que pueden tener problemas te enseñamos a prevenirlos.

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D.R.

VARICES Y HEMORROIDES

La presión que ejerce el útero al aumentar de tamaño provoca una vasodilatación que favorece la presencia de varices, arañitas vasculares (mucho más pequeñas que las varices y con forma de ramificaciones) y hemorroides.

Suelen aparecer a partir del segundo trimestre. Para combatirlas es importante favorecer el retorno venoso. ¿Cómo?

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Prescinde de los tacones (entre 4 y 5 cm es lo correcto), utiliza medias compresivas, no permanezcas mucho tiempo de pie en la misma postura, bascula el peso de un pie a otro, tampoco estés mucho tiempo sentada, levántate cada hora, pon las piernas en alto siempre que puedas, masajéate las piernas desde el tobillo al muslo, aplícate duchas de agua casi fría desde los pies hacia arriba y evita los alimentos con exceso de sal y los que retengan líquidos (embutidos, quesos curados, frutos secos).

LUNARES Y PECAS

Como ya podrás imaginar, porque antes hemos hablado de la pigmentación, no es que ahora te vayan a salir, pero si tu piel tiene tendencia a las pecas, es fácil que ahora se oscurezcan, cambien de tamaño o aumenten en número. Esto no es preocupante, pero si notas que algún lunar está diferente hay que consultarlo con el dermatólogo.

SOBRE EL VELLO

En este asunto no hay unanimidad. Algunas futuras mamás notan extrañadas un aumento de vello en la cara, brazos y piernas (desde el segundo trimestre); no hay que preocuparse, otra vez se trata de las hormonas y se soluciona por sí solo tras el nacimiento del niño. Otras embarazadas, en cambio, apenas necesitan depilarse en toda la gestación.

PALMAS ENROJECIDAS

Los cambios vasculares provocan una vasodilatación y ésta condiciona que las palmas de las manos y los pies enrojezcan. No es nada importante, y no sentirás molestia alguna. Tampoco hay que seguir ningún tratamiento, la alteración desaparecerá por sí sola tras el parto.

FIBROMAS PÉNDULOS

Aunque menos frecuente, hay cierta tendencia a desarrollar unas verrugas llamadas fibromas péndulos en axilas y cuello (son de color carne, de 1 a 2 mm, blandos y pediculados). “No son preocupantes, pero no desaparecen por sí solos tras el parto. Aunque se eliminan quirúrgicamente con facilidad”, explica la doctora.

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