Embarazada, estás radiante

La felicidad interior se refleja en el rostro, aunque a veces hay alguna sombra. Devuelve a tu piel la luminosidad que se merece.

Lo sabemos, el embarazo es un estado de plenitud y gran felicidad que se refleja en el rostro de las futuras mamás. Pero en algunos casos el torbellino de hormonas tiene consecuencias menos estéticas, como aparición de ojeras, acné, cloasma, labios resecos y piel mucho más reactiva (rojeces, irritaciones, alergias...).

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Por no hablar de la hinchazón de nariz, labios y párpados que acontece en las últimas semanas. Con un par de trucos y con el producto adecuado, puedes disimular estos inconvenientes y volver a estar radiante.

Buenos principios

Lo primero es tratarte la piel con el mimo que merece. Utiliza un limpiador y una hidratante para pieles sensibles. No combatas los problemas temporales de acné con los tratamientos habituales (ácido salicílico, peróxido de benzoilo, triclosán, etc.). En tus circunstancias, es mejor que te alíes con la cosmética natural: la menta, por ejemplo, tiene propiedades purificantes y bactericidas.

Para combatir las ojeras hay que hidratar la zona, rellenar el surco y aclarar el color o camuflarlo. Elige un corrector con una textura similar a la del maquillaje (sobre todo si empleas uno específico para ocultar acné y/o cloasma); de este modo se fundirán perfectamente y no quedarán demarcaciones.

La piel de los labios se renueva a una velocidad cuatro veces superior a la del resto del cuerpo, por ello son tan propensos a la deshidratación. Trátalos con un bálsamo que aporte agentes hidratantes y regeneradores.

Y para la hinchazón de las últimas semanas deja en la nevera bolsitas de té o manzanilla y aplícalas sobre los ojos; después pásate por los labios un hielo envuelto en un paño.

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