Pilates para embarazadas en vídeo

Contrología. Así denominó Pilates a su método de ejercicios, en el que mente y cuerpo trabajan conjuntamente para obtener grandes resultados. En la gestación puede beneficiarte... y mucho.

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D.R.

Corría la década de los 20 del siglo pasado cuando el alemán Joseph H. Pilates se instaló en Nueva York y comenzó a idear su método de ejercicios. Se diferenciaba (y se diferencia) de otros sistemas en varios puntos: Pilates es una educación corporal completa, que aúna cuerpo y mente para lograr los mejores resultados sin hacer un gran esfuerzo físico.

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Aquí lo importante es tener una buena respiración y la concentración adecuada para realizar con precisión cada uno de los ejercicios. Así, no hay que “matarse” en un gimnasio para tonificarse, no se necesita hacer más y más repeticiones de cada ejercicio; al contrario, lo interesante es hacerlos con precisión para evitar las repeticiones cansinas. No se gasta más energía de la imprescindible.

Como dijo el propio Pilates, “hay que emplear únicamente los músculos y el esfuerzo necesarios para cada movimiento”. Aquí la musculatura se trabaja de dentro a fuera, desde la más profunda a la más superficial, y cada ejercicio implica a todo el cuerpo.

¿Por qué en el embarazo?

El método Pilates puede realizarse en cualquier etapa de la vida, pero es especialmente beneficioso durante la gestación. A través de su práctica...

  • Mejorarás tu resistencia y la postura, estabilizarás tu columna y tu pelvis. Esto te ayudará a prevenir dolores de espalda, comunes ahora.
  • Prepararás el suelo pélvico para que soporte el peso del bebé a medida que vaya creciendo y para que el trabajo de parto sea más ligero.
  • Mejorarás tu circulación sanguínea (previniendo el estreñimiento y las hemorroides, también habituales).
  • Tonificarás la parte superior de tu cuerpo, lo que te evitará dolores dorsales y te permitirá estar más fuerte para cargar a tu hijo cuando nazca.
  • Y mejorarás tu capacidad respiratoria, de concentración y de relajación.

    Practicando los ejercicios de Pilates (que son en definitiva movimientos naturales que vas aprendiendo y acabas aplicando a tu vida diaria) estarás tomando conciencia de tu propio cuerpo y aprenderás a escuchar sus mensajes, prestándoles más atención. Esto te permitirá, además, tener una mejor disposición para comunicarte con el bebé que esperas.

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    Algunas precauciones

    Lo ideal es empezar a practicar Pilates pasada la semana 14 de gestación, cuando los riesgos disminuyen. Y, sobre todo si no estás habituada a realizar ejercicio, es muy importante que acudas a un centro especializado en esta disciplina, para que un monitor vaya guiando tus movimientos. De otra forma podrías hacerte daño y sería contraproducente.

    A medida que avanza la gestación el entrenamiento se va adaptando y va disminuyendo en intensidad. Los ejercicios que aquí te proponemos son típicos del tercer trimestre, sencillos y seguros. Ponte ropa cómoda, descálzate y practícalos dos o tres veces por semana. Si no hay contraindicación médica puedes realizarlos hasta el final del embarazo. Anímate a probar... ¡seguro que te gusta!

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