Relajación con visualización positiva en el embarazo

Es una técnica muy eficaz que te ayudará a eliminar el estrés en el embarazo y a superar el miedo al parto.

Imaginarnos en una playa disfrutando del mar, sentir que volamos por un cielo azul, pensar que estamos en la cima más alta de una montaña, respirando aire puro...

Son escenas típicas de la visualización positiva, una técnica sencilla de aprender, que resulta muy útil para minimizar la ansiedad, aliviar tensiones, superar los hábitos negativos y la depresión e incluso tratar enfermedades psicosomáticas. Gracias a ella también se fortalece el sistema inmunológico, aportando más defensas naturales al organismo y, en caso de embarazo, mejorando el estado físico y anímico de la futura mamá y, por tanto, del pequeño.

EL PODER DE LA IMAGINACIÓN

La imaginación influye de tal modo en nuestro cerebro que le hace producir sustancias químicas de bienestar o de malestar según las escenas que representemos con ella. Por eso, bien utilizada puede resultar muy práctica en circunstancias difíciles o tan extraordinarias como la tuya, que estás esperando un bebé.

Para dominar esta técnica en poco tiempo te proponemos partir de una base muy elemental:

  • Antes de acostarte, dedica todos los días cinco minutos a la relajación. Busca un sitio tranquilo para hacerlo y ponte cómoda. Una vez que te sientas a gusto, comienza a respirar a gusto y pausadamente para que se te oxigene el cerebro y tu sistema nervioso se calme.
    • A continuación, realiza un repaso mental de tu cuerpo, parte por parte, intentando destensarlas. Dedica una especial atención a las zonas relacionadas con la gestación, como la pélvica, y habitúate a relajarlas.
      • Acto seguido, céntrate en una escena muy agradable y procura que sea siempre la misma (por ejemplo, que paseas por la playa mientras observas una puesta de sol). Así tu cerebro se habituará a ella y cada vez que te la imagines, automáticamente entrará en estado de relajación.

        Las últimas investigaciones han demostrado que el dolor y la atención circulan por el mismo canal neuronal. Por eso cuando estamos absortos en una tarea no nos damos cuenta de que nos duele algo. Tenlo en cuenta y convéncete de que si mientras estás dando a luz centras tu atención en imágenes placenteras, el parto te resultará mucho más fácil. ¿Necesitas más razones para empezar a entrenarte?

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