Más trabajo para tus piernas

MÁS TRABAJO PARA TUS PIERNAS

Las piernas también se ven afectadas en estos nueve meses, sobre todo en los últimos. Para empezar, tienen que soportar un peso muy superior al que están acostumbradas, más aún si te pasas de los kilos indicados. Además...

- Los cambios hormonales de esta etapa, concretamente el aumento de progesterona, están relacionados con la mayor retención de líquidos, que provoca edemas y calambres en las piernas.

- El útero, al crecer, presiona las venas principales que vienen de las piernas, y esto favorece las alteraciones del retorno circulatorio en las piernas y en el suelo pélvico, pudiendo aparecer varices y las molestas hemorroides.

OTRAS PAUTAS QUE TE AYUDARÁN

Está claro que tu cuerpo necesita una atención extra para mantenerse fuerte y prevenir o aliviar estos trastornos. Por eso, sigue estos hábitos, que potenciarán sus efectos beneficiosos:

  • Evita ganar más peso del que te recomiende el ginecólogo, así como el sedentarismo. Si el embarazo va viento en popa, no hay por qué dejar la actividad. Caminar a diario una hora a un ritmo moderado te irá fenomenal para reactivar la circulación, tonificar tu musculatura y sentirte más animada. Estos beneficios también los obtendrás nadando (sin competir) tres horas por semana.
  • Duerme siempre con las piernas sobre un almohadón para que estén por encima de la altura del corazón y el retorno venoso se vea favorecido.
  • No tomes el sol en las piernas y no te des sesiones de rayos UVA.
  • Cuando te duches, acerca el chorro de agua caliente a la espalda, incidiendo en las zonas doloridas. Después, abre el agua fría y déjala caer por las piernas, desde los tobillos hasta la cadera.
  • Nada de tacones de aguja. Ni zapatos planos. Lo ideal, un tacón de 2 o 3 cm.

    Siguiendo estas pautas y practicando los estiramientos, disfrutarás de un embarazo más saludable, estarás más animada y mejor preparada para el parto.

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