Más trucos para aliviar el calor en el embarazo

Sigue nuestros consejos para sobrellevar mejor el verano durante el embarazo, sobre todo si te toca la recta final que es cuando tu organismo estará más sensible a las altas temperaturas.

6. ¿un vaso de agua con limón?

Hay que beber agua y hacerlo despacito, disfutando de cada sorbo. Si no te gusta tomar agua sola, puedes beberla con una rodajita de limón o en infusiones muy suaves, sin teína y fresquitas.

Aunque sudes mucho y pienses que si bebes vas a sudar más, es obligatorio tomar agua, concretamente unos ocho vasos grandes al día. Por cierto, bébela del tiempo o un pelín fresquita: está comprobado que quita más la sed que si se bebe muy muy fría. En cualquier caso, no pases más de dos horas sin ingerir algún líquido. ¡Tu cuerpo y tu bebé lo necesitan más que nunca!

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7. Sí a los sprays termales

¿Has probado los sprays de aguas termales? Son una auténtica gozada. Contienen aguas de manantiales con propiedades terapéuticas, ideales para pieles sensibles. Se aplican con vaporizadores micronizados, que te permiten pulverizar el agua directamente en el rostro. Sientes una sensación de frescor inmediata, que dura unos minutos, y puedes repetir siempre que quieras.

Va ideal a primera hora de la mañana o tras la siesta, para despejarte.También después de tomar el sol o si estás en un ambiente seco. Los encontrarás en farmacias y parafarmacias y su precio ronda los 9 euros.

8. Ahora, un buen smoothie

Otro gustazo que te puedes permitir. Los smoothies son batidos súper nutritivos hechos con ingredientes naturales y con bastante más consistencia que los batidos comunes. Son muy ricos en vitaminas (su base es la fruta) y aportan mucha fibra, por lo que además de alimentarte y refrescarte, te van a ayudar a combatir el estreñimiento, tan común en la gestación.

Hay mil combinaciones posibles, todas deliciosas: de fresa, plátano y naranja, de yogur, fresa y piña, de mango, plátano y maracuyá, de manzana, yogur helado, kiwi y muesli...

Si el calor te provoca inapetencia, puedes tomarte un smoothie fresquito y te aseguras un buen alimento a media mañana o en la merienda. Una buena idea es añadirle hielo picado, convirtiéndolo así en un granizado natural.

9. Un tratamiento refrescante

Frente al calor agobiante del verano hay algo muy sencillo que puedes hacer: utilizar el frío. ¿Cómo? Lo más fácil, hacerte con un antifaz o una máscara de gel frío. Se mete unos minutos en la nevera y cuando esté frío, te relajas en el sofá mientras te lo aplicas sobre los ojos o sobre todo el rostro. Es refrescante y además combate el estrés y el insomnio.

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Otra idea, acudir a un centro especializado en terapias de belleza que usan el frío. Por ejemplo, en Caldea, en Andorra, aplican tratamientos de barro frío en las piernas; en el balneario de La Toja hacen masajes de piernas con gel frío, y el Spa&Wellness del hotel Barceló Sancti Petri, en Cádiz, tiene un tratamiento de frío marino para el rostro. ¡Déjate mimar!

10. Y una cena al aire libre

Termina cada día con una cena tranquila y relajada, si puede ser al aire libre, en el jardín de tu casa o en el balcón de tu piso. No pases mucho tiempo en la cocina preparando platos copiosos o muy condimentados. Mejor toma algo apetecible y fácil de digerir, como una ensalada de pasta, unos guisantes con jamón o una tortilla de atún.

Mientras cenas, deja abiertas las ventanas de la casa para que las habitaciones se ventilen bien y evites así los ambientes sobrecargados. Después de comer, disfruta de un ratito de sobremesa con música relajante y bajita de fondo y de algo de tiempo para masajear tu tripa y comunicarte con el bebé que esperas. Así el descanso está asegurado: dormirás a gusto... y sin calor.

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