Madre a los 40 años, ¿por qué no?

El embarazo, el parto y la relación con el bebé varían cuando la madre está cerca de los 40 años. ¿Quieres saber cómo?

La edad media de la maternidad en España es de las más tardías de Europa; sólo el 50% de las mujeres han tenido su primer hijo antes de llegar a la treintena.

Y aunque no es lo mismo ser madre a los 20 años que cerca de los 40, en las últimas décadas se han producido muchos avances médicos gracias a los cuales el embarazo en etapas avanzadas es hoy viable y más seguro. En la actualidad, retrasar la edad de la maternidad es una tendencia social en auge, y de hecho hay muchas famosas que son madres después de los 40.

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Además, la madurez aporta muchos beneficios a la maternidad, distintos a los que proporciona la juventud, pero igual de necesarios.

La doctora Julia Berryman, psicóloga emérita de la Universidad británica de Leicester y experta en maternidad, asegura que los bebés nacidos de mujeres maduras son, en la inmensa mayoría, especialmente deseados.

Estas madres suelen planificar más el momento de formar una familia. Gracias a esta planificación, son capaces de establecer un vínculo muy cercano con el futuro bebé incluso antes de que se produzca el embarazo, y a su vez este vínculo las ayuda después a aceptar su rol de madres sin problemas.

Uno de los datos más significativos que arrojan las estadísticas es que los casos de depresión postparto son menos frecuentes cuanto mayor es la madre.

Otra razón por la que estas mamás sienten de una manera tan especial su gestación es porque, por lo general, ésta tarda más en producirse. “La fertilidad por encima de los 40 se encuentra efectivamente comprometida”, asegura el Dr. Juan José de Dios, especialista en Obstetricia y Ginecología de la Clínica Capio-Clibeda de Badajoz. A medida que pasan los años el número de ovocitos va disminuyendo (se pierden unos 1.000 en cada menstruación), lo que hace que la concepción sea más costosa, pero no imposible.

La mejor manera de comenzar

Si estás decidida a ser madre y ya te queda poco para soplar las velas de tu 37 o 38 cumpleaños, es conveniente que acudas al tocólogo antes de que tú y tu pareja os pongáis manos a la obra. “Se recomienda a la mujer que se someta a una revisión ginecológica completa y en caso de que existan patologías asociadas (diabetes, hipertensión…) es necesaria una consulta con el especialista previa al embarazo para que la oriente y valore, a su vez, los posibles riesgos”, explica la doctora Rosa Tur, directora de I+D+I del Área Clínica del Servicio de Medicina de Reproducción del Instituto Universitario Dexeus.

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A veces los resultados de estas pruebas ponen de manifiesto ciertas patologías, muchas veces asintomáticas (principalmente miomas, pólipos uterinos o enfermedades de transmisión sexual más comunes en edades avanzadas) que pueden comprometer la fertilidad de la mujer, pero que una vez diagnosticadas y tratadas no tienen por qué suponer un impedimento para lograr el embarazo.

En cuanto al curso de la gestación, está claro que el seguimiento médico del embarazo a partir de los 35 años tiene que ser más exhaustivo, pero si la futura mamá se cuida bien (y a esta edad es más probable que lo haga) y sigue las indicaciones del tocoginecólogo, lo más probable es que no haya ningún problema.

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