Al final del embarazo ¿baño o ducha?

Hasta el octavo mes de embarazo, los médicos no ponen impedimentos a los baños. Sin embargo, a partir de ese momento sí recomiendan que la embarazada opte por la ducha. Descubre por qué es.

baño o ducha en el embarazo
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Estoy en la semana 38 y he empezado a tener contracciones. Todavía no son seguidas, pero imagino que pronto serán las del parto. Mientras llega ese momento ¿puedo darme un baño?

La higiene personal es importante para todo el mundo pero la embarazada, al tener más transpiración por el aumento de peso y volumen, debe cuidarse más. En la fase final del embarazo, a partir del octavo mes, se recomienda la ducha mejor que el baño. Con la ducha evitas que se pueda introducir agua más o menos contaminada en la vagina.

Cuando el parto comience, antes de desplazarte al hospital, puedes darte una ducha rápida con agua tibia siempre y cuando no tengas alguna complicación que te obligue a desplazarte con urgencia hasta allí.

La razón por la que el agua no debe estar muy caliente es porque la embarazada tiene más riesgo de que le baje la tensión y por tanto, sufra un mareo dentro de la ducha. Además, es recomendable que uses geles especial para pieles sensibles y en estos meses, no uses exfoliantes ya que podrían irritar tu piel.

Cuando salgas de la ducha, es conveniente que después de secarte te apliques leche hidratante corporal para que la piel se recupere. Debido a distensión que sufre por el aumento de volumen corporal suele estar muy seca.

Una buena idea para mejorar la circulación y que te encuentres más ligera es que termines la ducha con agua fresca en los pies y piernas y lo hagas en movimientos de abajo de arriba.

Si tienes dudas sobre tu embarazo, parto y postparto escribe a crecerfeliz@hearst.es

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