La importancia de comunicarse con el bebé

Está claro que el feto oye, pero ¿tiene memoria auditiva? Los estudios confirman que sí. Y hay decenas de ellos, algunos muy interesantes: uno muestra el caso de una embarazada de 7 meses que estaba de visita en el zoo. Cuando se acercó a la jaula de los leones, uno de ellos emitió un rugido feroz. La mujer notó cómo el bebé dio un respingo. Años más tarde, el niño seguía mostrando miedo cada vez que oía rugir un león, tanto si lo veía en un zoo como por televisión.

Otro estudio que tú podrás verificar es el que hizo el profesor irlandés Peter Hepper a principios de la pasada década de los 90: hizo que un grupo de embarazadas escucharan a diario la sintonía de un programa televisivo determinado. Y comprobó que después de nacer, sus niños se relajaban escuchando esta música, de hecho disminuían notablemente sus pulsaciones y se mostraban más tranquilos.

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Comunícate con él, es importante

Probada como está la influencia de los sonidos en los fetos, hayque aprovecharla. Sobre todo tú, porque la voz de mamá es insustituible para el feto. El documental de National Geographic En el vientre materno muestra cómo un bebé puede distinguir, entre decenas de voces de mujeres, la de su madre. Ésta le aporta confianza, confort y le ayuda a desarrollarse emocional e intelectualmente.

¿Cómo puedes potenciar estas características en el bebé que esperas? Hablándole mucho. Él no va a oírte hasta el quinto mes, pero puedes hacerlo desde antes, porque sí le estarás transmitiendo sensaciones placenteras, que él recibe a través de las hormonas, que reflejan tu bienestar. El efecto será mayor si al hablarle te masajeas la tripa.

Además, puedes cantarle y compartir con él momentos tranquilos, fortaleciendo el vínculo que ya os une. Si tienes una nana predilecta, no dudes en cantársela a diario. Cuando nazca, seguir escuchándola le ayudará a dormirse tranquilo.

La música, un gran estimulante

Tú misma puedes estimular a tu bebé poniéndole música barroca, adecuada porque su ritmo es parecido al del latido del corazón; de violín, estupenda por su riqueza de armónicos; o de los Beatles, ya que un curioso estudio la situó entre las favoritas de los recién nacidos. No está indicada para bebés la música jazz, debido a su ritmo sincopado.

Recuerda que el violinista Menuhin creía que parte de su talento se debía a que sus padres “cantaban permanentemente ya antes de que naciera” y no dejes escapar la oportunidad de comunicarte con tu hijo mediante la palabra y la música.

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