La diabetes gestacional aumenta considerablemente entre las embarazadas

El aumento de la obesidad y de la edad de quedarse embarazadas han intensificado tanto los casos de diabetes tipo 2 en mujeres en edad fértil como de diabetes gestacional.

Mujer embarazada dieta
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El endocrinólogo, que es el médico especialista en Endocrinología y Nutrición, cada vez ocupa un papel más importante en el embarazo. “Siempre es recomendable que el endocrinólogo haga un seguimiento en caso de enfermedades endocrinológicas previas al embarazo que requieren una vigilancia periódica y que, habitualmente, necesitan más supervisión durante el embarazo, muy especialmente en las pacientes con diabetes, para las que, además, es aconsejable la planificación de la gestación”, señalan los especialistas de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). “También hay enfermedades endocrinológicas que pueden desarrollarse en el embarazo, como las alteraciones en el funcionamiento del tiroides, tanto hipotiroidismo como hipertiroidismo, y la diabetes gestacional”.

La Dra. Alejandra Durán, miembro del Grupo de Trabajo de Diabetes de la SEEN y médico del Servicio de Endocrinología del Hospital Clínico San Carlos Madrid, considera que es “un importante problema de salud pública por sus efectos adversos durante el embarazo y el parto y por sus implicaciones futuras, ya que uno de cada siete embarazos va a cursar con diabetes gestacional y una de cada dos mujeres con diabetes gestacional desarrollará diabetes tipo 2 transcurridos entre 5 y 10 años después del parto”.

La diabetes gestacional se traduce en altos niveles de glucosa en mujeres embarazadas — menos graves que en la diabetes — y se suele diagnosticar en el segundo o tercer trimestre de embarazo. “El aumento de la obesidad y de la edad de la gestación han incrementado tanto los casos de diabetes tipo 2 en mujeres en edad fértil como de diabetes gestacional”, señala la especialista.

Cómo puede afectar la diabetes gestacional a la madre y al bebé

Según señala la doctora, la diabetes gestacional puede tener efectos adversos tanto para la madre como para el bebé.

Sobre la madre: "complicaciones durante la gestación (como mayor incidencia de hipertensión gestacional y su forma más grave, la preeclampsia) y durante el parto (prematuridad y mayor riesgo de cesáreas)”.
Sobre el feto: "más riesgo de recién nacidos con un tamaño mayor o menor del correspondiente para la edad gestacional, de hiperbilirrubinemia e hipoglucemia neonatal, de ingreso en UCI neonatal por Apgar (escala de salud del recién nacido) bajo o por las complicaciones descritas y de traumas durante el parto. Sobre el futuro de ambos: para la madre, mayor riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2 y síndrome metabólico tras el parto, y para los hijos, mayor adiposidad y riesgo de desarrollar diabetes”.

      Pese a todo, la endocrinóloga opina que la diabetes gestacional es “una gran desconocida. El adecuado diagnóstico y manejo con educadores y dietistas-nutricionistas entrenados, así como la colaboración entre Endocrinología, Atención Primaria, Obstetricia y Pediatría, controlaría esta avalancha que, si no detectamos ahora, supondrá una alta carga asistencial en el futuro por la probable aparición de consecuencias metabólicas en estas mujeres y en su descendencia”.

      Control de la diabetes gestacional

      Según la Dra. Alejandra Durán, “la mejor opción para evitar la diabetes gestacional sería conseguir un peso pregestación adecuado”. En el 80% de los casos, la diabetes gestacional se controla con dieta y modificaciones nutricionales, y en el 20% restante, se aplica tratamiento farmacológico: “La insulina es el tratamiento de elección, aunque existen trabajos publicados con fármacos como la metformina o las sulfonilureas”.

      El control de la evolución de las mujeres con diabetes gestacional y cambios en su estilo de vida previenen el futuro desarrollo de diabetes tipo 2. “Idealmente, el seguimiento por parte del endocrinólogo debería ser postparto, a los 3 o 6 meses, al año y cada 3 años, pero sería suficiente con un abordaje adecuado durante la gestación y la colaboración entre Endocrinología y Atención Primaria con instrucciones adecuadas para el manejo futuro por parte del médico de Familia".

      Hipotiroidismo gestacional

      La Dra. Elena Navarro, coordinadora del Área de Tiroides de la SEEN y médico del Servicio de Endocrinología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, explica que “el hipotiroidismo gestacional es una alteración en la función del tiroides que determina una insuficiente producción de hormonas tiroideas y que suele ocurrir en mujeres que presentan una enfermedad tiroidea previa, generalmente autoinmune, y en aquellas que padecen un déficit de yodo, por no tener un aporte adecuado del mismo en la alimentación, por lo que se recomienda una suplementación de yodo durante el embarazo”.

      El hipotiroidismo subclínico (en el que la hormona tiroidea libre es normal y hay elevación de la hormona estimulante del tiroides y que puede aparecer desde las primeras semanas de embarazo) es el más frecuente durante el embarazo e incrementa el riesgo de aborto y parto prematuro.

      El tratamiento del hipotiroidismo gestacional consiste en la administración de hormona tiroidea por vía oral hasta conseguir la normalización del funcionamiento del tiroides. Por otro lado, el hipotiroidismo desaparecerá o no tras el parto dependiendo de la enfermedad que haya condicionado la alteración de la función del tiroides. “Si es una enfermedad autoinmune, como la tiroiditis linfocitaria crónica, es posible que la alteración se mantenga tras el parto y precise continuar el tratamiento con hormona tiroidea”.

      Por su parte, el hipotiroidismo franco, en el que la hormona tiroidea libre ya está descendida, “se relaciona con problemas en la madre durante el embarazo, como hipertensión, riesgo de aborto, eclampsia o parto prematuro, y en el bebé con prematuridad, retraso del crecimiento intrauterino y retraso en el desarrollo psiconeurológico”.

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