Peligros de la toxoplasmosis en el embarazo

En cualquier otra época de tu vida contraer esta infección común sería pura anécdota. Pero si estás embarazada, el parásito toxoplasma gondii puede ocasionar problemas a tu futuro bebé.

toxoplasmosis en el embarazo
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En mi primer embarazo no tomé ni un gramo de embutido, desinfectaba las ensaladas con un líquido especial y huía de los gatos como si todos fueran negros”, cuenta Marga, una lectora que dejó de tomar precauciones en su segundo embarazo “porque eso de la toxoplasmosis me parecía como el cuento del hombre del saco: nunca había conocido a nadie que la hubiese padecido y ya no me creía todo lo que me contaba mi ginecólogo... hasta que en el segundo trimestre me la diagnosticaron”. El caso de Marga es habitual: mujeres que se confían en el segundo o tercer embarazo, comen sin tomar precauciones contra este parásito y ven cómo pasan de ser seronegativas en toxoplasma a seropositivas de un trimestre a otro. “Y es algo con lo que no puedes relajarte, porque si el feto llega a infectarse este parásito origina riesgos muy serios”, afirma el ginecólogo Rodrigo Orozco, de la Fundación Jiménez Díaz.

Por qué la toxoplasmosis es peligrosa durante el embarazo

Solamente porque estás embarazada y no la has tenido antes. Si fueses seropositiva en toxoplasma antes de quedarte embarazada (es decir, si te hubieras inmunizado) tu cuerpo sabría cómo proteger al bebé. El problema es que si eres seronegativa tu sistema inmunitario no sabe cómo luchar contra ella. Y el parásito del toxoplasma presenta una especial avidez por el tejido nervioso, lo que causa graves alteraciones en el desarrollo del cerebro del feto. Una duda muy frecuente, ¿puedes contraerla en los primeros días del embarazo y que, al dar positivo, tu médico piense que la habías tenido antes? “No porque un ginecólogo bien formado en infecciones fetales pediría un Test de Avidez. Así sabría si la embarazada tiene defensas de memoria antigua (IgG) –es decir, ha estado en contacto con la enfermedad hace años, algo más frecuente en mujeres de medios rurales– o si da positivo en IgM (defensas de memoria reciente) porque hablamos de un contacto cercano”, explica el doctor. Ten en cuenta que a cada semana que avance el embarazo, aumenta el riesgo de transmisión de la enfermedad al feto; sin embargo, la gravedad de la infección disminuye según avanza la edad gestacional.

¿Hay que prescindir de los gatos en el embarazo?

“En España la principal fuente de infección de toxoplasma son los alimentos crudos, las verduras y los gatos; por este orden”, explica el doctor Orozco. “En otros países con menos controles higiénicos el agua no tratada también puede ser un foco”, apunta el doctor Manuel Albi. En el caso de los gatos, son peligrosos porque los organismos infecciosos de toxoplasma gondii se excretan en sus heces, lo que los convierte en los principales huéspedes del parásito. Por eso, si estás embarazada intenta que sea otra persona quien cambie la arena del gato –y que lo haga todos los días–. ¿No es posible? Pues utiliza guantes de goma y luego lávate muy bien las manos, con jabón u otro desinfectante.

Ojo con los alimentos crudos y las verduras

“Un estudio reciente del Instituto Tecnológico Andaluz ha reflejado que el jamón sometido a un proceso de curación exhaustivo –24 meses– no presenta ningún tipo de parásito de toxoplasmosis”, señala el doctor Orozco. Así que, si compras este tipo de jamón –de larga curación; es decir, el jamón de alta calidad– puedes tomarlo, el resto de embutidos y alimentos crudos olvídalos. “Tampoco los que están pocos cocinados”, advierte el doctor. Así que, extrema precauciones y lava cuidadosamente las tablas de picar y los cuchillos en los que hayas arreglado la carne curda con agua y jabón. ¿Y el paté? “El foie no deberías tomarlo; los patés procesados no hay problema”, explica el doctor Manuel Albi. Y ojo con las verduras, pueden tener el parásito, así que no te contentes con lavarlas, higienízalas con un producto ad hoc.

La toxoplasmosis, una enfermedad casi sin síntomas

Es muy raro que una toxoplasmosis te haga sentir mal; como mucho, el 10% de las personas refiere síntomas parecidos a los de la gripe –dolor generalizado, ganglios linfáticos inflamados, fiebre y fatiga...–. Las embarazadas infectadas suelen saberlo solo por los análisis, que dan positivo. “Ahí es donde se detecta el buen hacer de su médico, cuando se hacer cargo del problema por los análisis y las ecografías del bebé y logra impedir que la infección pase al bebé a través de la placenta”, explica Orozco. Esto ocurre solo “en el 30% de los casos. Pero es complicado lograrlo, porque no existe ningún tratamiento que nos dé una alta eficacia a la hora de tratar a la madre”, advierte el doctor.

¿Y si pasa al bebé?

Cuando se lo contagias al bebé los doctores dicen que el feto tiene ‘toxoplasma congénito’. Lo saben, en primera instancia, por los análisis; y luego por la ecografía, donde el obstetra entrenado podrá detectar sus signos. Para confirmarlo incluso se puede realizar una amniocentesis –extraer líquido amniótico a través del abdomen materno para analizar la presencia de parásito en él–. “Pero no puedes permitirte llegar hasta aquí, aunque la toxoplasmosis sea poco frecuente sabes que existe, y puede llegar a ser muy grave para tu bebé”, insiste el doctor Albi. Solo hay un camino: ¡Cuídate y cuídale!

La toxoplasmosis en cifras

Esta enfermedad está provocada por la infección del parásito toxoplasma gondii, uno de los más comunes del mundo. Sin embargo, es poco frecuente y al no ser de declaración obligatoria los datos no están muy claros:

datos Toxoplasmosis
Datos de Sego

Entre el 11% y el 25% de las mujeres embarazadas ya han pasado la enfermedad, y tienen inmunidad.

datos toxoplasmosis
Datos Sego

Una o dos de cada 1.000 embarazadas contraen la toxoplasmosis en España (1,9%). De ellas solo el 30% se lo contagian al bebé.

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