Primeras reacciones

Primeras reacciones

Ya sabes que las hormonas son las principales causantes de los cambios en tu cuerpo, pero ¿cómo te afectan exactamente? Seguro que estos “síntomas” te resultan familiares:

  • Aumento del volumen y sensibilidad mamaria. Desde los primeros días notarás que tus pechos están muy sensibles debido al embarazo. Además, y como consecuencia de la acción de los estrógenos, hasta el segundo trimestre tus mamas irán aumentando de tamaño. Y en el tercer trimestre puede que tengas pequeñas secreciones de calostro (precursor de la leche materna).
  • Incremento de la temperatura corporal. Causado por la progesterona, este cambio, que se produce al principio del embarazo, se prolonga hasta el segundo trimestre.
  • Tus sentidos, a cien. La hCG convierte tus sentidos en auténticos radares. El olfato es el más afectado junto con el gusto. Olores en los que antes ni reparabas, ahora te resultan realmente desagradables, o al revés.
  • Mareos y náuseas. La acción de las cuatro hormonas contribuye a que baje la tensión arterial. Este descenso de tensión puede provocar mareos e incluso desvanecimientos. Además, la hCG es la responsable de las molestas naúseas de los primeros meses de embarazo, porque irrita las mucosas del estómago.
  • ¡Qué pelo más bonito! Debido a la acción de las hormonas placentarias notarás cambios en tu cabello. Puede que éste parezca más brillante o más graso e incluso puede que responda de forma distinta a los tratamientos de peluquería. “Algunas pacientes me dicen que ahora les cunde la permanente o que notan más el tinte”, dice López. Después del parto es frecuente sufrir una caída importante de pelo, que luego se recupera.
  • Piel más tersa y rejuvenecida. Esto es debido a la glándula tiroides, que produce más cantidad de tiroxina y triyodotironina, dos hormonas que mejoran el riego sanguíneo.
  • Mayor pigmentación. El lactógeno placentario estimula la producción de melanina, una sustancia que pigmenta la piel. Como consecuencia, algunas partes del cuerpo pueden oscurecerse. La zona de las areolas mamarias y la línea alba, una raya oscura que va del pubis al ombligo, son muy propensas. También es frecuente el aumento de la pigmentación en la cara, llamado cloasma, en cuyo caso la crema solar deberá ser de alta protección.
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