Cuida tu alimentación

PREPÁRATE PLATOS COMBINADOS

A menudo el calor nos deja inapetentes, y estando embarazada no debes descuidar la alimentación.

Opta por platos combinados que contengan los nutrientes necesarios, o platos ligeros como sopas frías o ensaladas de pasta o de legumbres.

Si te cuesta acabar un menú entero, prepara cinco o seis comidas más frugales a lo largo del día.

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CONTROLA LA INGESTA DE PROTEÍNAS

Según Ruiz Vega, es lo que suele fallar más en las dietas veraniegas. Las proteínas son importantes porque se encargan de formar las estructuras de los tejidos.

Una buena solución, si no te apetece un segundo plato de carne, es añadir a la ensalada una lata de atún, o un picado de huevo duro, o jamón frío. Así incluirás proteínas en tu dieta.

TOMA MÁS FRUTAS

Es rica en vitaminas, fibras y antioxidantes. Elige la sandía o el melón, que tienen mucha agua y te hidratarán inmediatamente, o la piña, aliada contra la retención.

LAVA BIEN LAS ENSALADAS

Son un plato fantástico, pero si no has pasado la toxoplasmosis (una infección producida por un parásito), recuerda que hay que lavar siempre con lejía los vegetales y las frutas criadas en el suelo.

Y abstente de comer carne cruda.

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