Bebe más

Para suavizar los efectos del calor durante el embarazo, sólo debes aplicar unas sencillas y efectivas pautas:

BEBE MÁS

El calor te hará sudar más y tu organismo va a necesitar que aumentes la ingesta de líquidos, algo ya de por sí necesario en el embarazo.

Si en invierno lo correcto es beber de litro y medio a dos litros, en verano los dos litros deberían estar asegurados.

Beber mucho te ayudará a combatir el estreñimiento y las infecciones de orina y hará que tus riñones funcionen mejor (y con ello reducirás el riesgo de retención de líquidos).

La mejor bebida es el agua. No la tomes muy fría, ya que las bebidas templadas combaten mejor la sed. Si quieres variar, añádele un poco de limón.

También puedes optar por las infusiones (no todas son compatibles con el embarazo, consulta con tu ginecólogo), los tés (excepto el té verde) o la leche de almendras, muy rica en proteínas y minerales.

Si tomas zumos envasados con azúcar añadido, recuerda que pueden disparar la ingesta de calorías. Y si te apetece beber un refresco o alguna cerveza, asegúrate de que no tienen absolutamente nada de alcohol.

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