Embarazada: en otoño, come así

En los meses fríos, más que nunca, el secreto de tu bienestar se encuentra en tu plato. Elige bien lo que comes y lo notarás.

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D.R.
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No comas el doble, come mejor

Durante estos meses tu cuerpo está adaptando sus biorritmos a las características de la estación y es posible que esto vaya acompañado de un cierto decaimiento generalizado y una disminución de las defensas.

Es completamente normal y le ocurre a la mayoría de las personas, pero en tu caso lo acusas más porque ahora que estás embarazada tu organismo trabaja a un ritmo más rápido. Tenlo presente a la hora de comer y la alimentación se convertirá en tu gran aliada a la hora de reforzar tu cuerpo y mantener tu salud en esta época.

Pero ¿cómo conseguirlo? Para empezar, recordando un principio básico: ahora no tienes que comer más, tienes que comer mejor. Lo normal es que a lo largo del embarazo aumentes entre 9 y 11 kilos (aunque depende mucho del peso que tuvieras antes de la gestación). Para no pasarte ni quedarte corta, sigue estas pautas.

Con medida y buenos alimentos

Haz 5-6 comidas al día, ninguna demasiado copiosa; así mantendrás estables los niveles de glucosa, lo que te evitará mareos. Y al comer hazlo tranquilamente, masticando muy bien, para facilitar la digestión.

En cuanto a qué tomar, olvídate de la bollería, los refrescos…, que aportan calorías vacías y no te benefician. Por contra, te conviene incluir en tu dieta alimentos de temporada ricos en vitamina B, C y magnesio, que contribuyen a fortalecer tus defensas.

Y apunta uno que te vendrá fenomenal: la quinoa. Sus semillas se asemejan a los granos de los cereales, puedes utilizarlas como guarnición en platos salados y son ricas en proteínas, fibra y aminoácidos.

Un 50% de hidratos de carbono

Los hidratos de carbono deben suponer el 50% del aporte calórico diario. Además de las patatas, los cereales y las legumbres, son ricas en ellas frutas y verduras de temporada como naranja, manzana, plátano, pera, kiwi, puerro, alcachofa, brécol, calabacín y espinacas.

No olvides las grasas... insaturadas

Por otro lado, las grasas insaturadas deben aportar alrededor de un 30% de las calorías. Las encuentras todo el año en aceites vegetales y de oliva, semillas y pescado azul (sardinas y caballa) y en otoño en el aguacate, nueces, almendras y avellanas.

Y las proteínas han de cubrir el 15% del aporte calórico (unas dos raciones diarias). Están en carne, huevos y pescado. Prueba la carne de conejo y pescados como la palometa.

Apunta estas tendencias

Te vendrá bien saber en qué consisten por si quieres echar mano de ellas durante tu embarazo.

- “Comfort Food”. Un nuevo concepto donde menos es más: platos sencillos, con pocos ingredientes y fáciles de elaborar. Una manera de cocinar ideal cuando se está embarazada. Este otoño prueba la crema de calabaza, patata y cebolla o la de guisantes y patatas.
- Viva lo orgánico. Según los defensores de esta tendencia, las verduras orgánicas tienen más vitamina C y magnesio que las convencionales; la carne menos hormonas y los huevos, más vitamina A y E y muchos ácidos omega 3 y 6.

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