Frutos secos y embarazo, una buena combinación con muchos beneficios

Tomarlos en el embarazo (salvo que seas alérgica) ayuda a prevenir la alergia a los frutos secos en el niño.

frutos secos en el embarazo
Getty Images

Los frutos secos están consideradas como unas “joyas alimentarias” además de ser bombas energéticas cargadas de nutrientes. Estos alimentos, sobre todo los de cáscara dura (almendras, nueces, piñones, avellanas, anacardos, pistachos) aportan enormes beneficios a las embarazadas y, salvo que seas alérgica a ellos, deberás incluirlos en tu dieta en cantidad moderada, pero diaria.

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Qué dicen los estudios sobre los frutos secos en el embarazo

Tomar frutos secos en el embarazo no predispone al bebé a la alergia, al contrario: disminuye cinco veces este riesgo.
Los frutos secos tienen cuatro veces más fibra que las frutas
, combaten el estreñimiento.
Aportan grasas insaturadas que son buenas para el corazón (almendras), Omega 3 para el cerebro (nueces y almendras), ácido fólico (pipas) y, en general, micronutrientes necesarios y energía.

Por qué comer almendras a diario

Son los frutos secos que más te conviene tomar a diario: por sus proteínas de alta calidad, por su gran aporte de calcio (la leche de almendras se recomienda a quienes no toleran los lácteos), por su contenido en vitaminas y minerales que promueven la actividad cerebral y nutren al sistema nervioso y por su facilidad para ser digeridas.

Ah, y en las embarazadas tres o cuatro almendras crudas ayudan a paliar las náuseas y los vómitos.

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