Cómo controlar el peso en el embarazo

Coger los kilos justos es muy importante para garantizar tu salud y la del bebé que esperas, facilitar el parto y recuperar después tu línea más rápidamente.

como engordar poco en el embarazo
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En la semana 16 de su embarazo María fue al médico porque se encontraba cansada y tenía acidez y estreñimiento. Cuando su ginecólogo supo cuánto peso había ganado, frunció el ceño. “¿Ya has engordado 5 kilos? Te estás pasando de peso, y bastante”. Se llevó una desagradable sorpresa, ya que creía que tenía que aumentar aproximadamente un kilogramo al mes.

Pero estaba en un error. María, que tenía un peso normal antes de quedarse embarazada, debería haber engordado un kilo o 1,5 kilos en los primeros cuatro meses. ¡Claro que 5 kilos eran demasiados! A ese ritmo, acabaría dando a luz con un sobrepeso de 16 o 17 kilos.

El peso ideal por en cada trimestre de embarazo

“Aunque en principio es verdad que la futura mamá con un peso medio debe ganar entre 8 y 11 kilos durante la gestación, lo importante no son tanto los kilos que se ganan, sino cómo y a qué ritmo se adquieren. El incremento no es uniforme a lo largo de los tres trimestres”, explica el doctor Rosendo Galván, ginecólogo de la Clínica Universitaria de Navarra.

Así, durante el primer trimestre, la futura mamá no debería ganar más de 500 gramos, debidos en gran parte al mayor peso de las mamas, ya que tanto el feto como las estructuras maternas que intervienen en la gestación no cambian sustancialmente.

En el segundo trimestre el incremento de peso debe oscilar entre los 4 y los 5 kilos. Y en el tercero se tiene que aumentar entre 5 y 5,5 kilos. Es posible que en las primeras 12 semanas incluso adelgaces si tienes náuseas, vómitos y otras molestias estomacales. Y también notarás que a partir del sexto o del séptimo mes engordas casi día a día.

En el último periodo del embarazo, el bebé gana unos 200 g por semana. Echa cuentas y verás que, de los kilos que aumentes durante el último mes, 800 gramos corresponden sólo al peso de tu hijo. Este desigual ritmo de incremento de peso es la causa de las “sorpresas” para muchas embarazadas.

Sobrepeso, factor de riesgo en el embarazo

El exceso de peso durante el embarazo no es sólo un problema estético, sino que es un factor de riesgo para la aparición de enfermedades como la hipertensión (y, como consecuencia, preeclampsia, una dolencia grave), la diabetes gestacional, problemas circulatorios y respiratorios, dificultad para dormir, molestias musculares y partos más difíciles.

Además, después del parto te resultará complicado recuperar la figura anterior al embarazo. Y tampoco es bueno para tu bebé. El 95% de las mujeres cuyas dietas son correctas y engordan lo justo dan a luz a bebés sanos, mientras que el 65% de las que basan su dieta en la “comida basura” y cogen demasiados kilos tienen bebés prematuros o con problemas de salud.

Tu dieta debe garantizar el óptimo desarrollo de tu hijo

“En el primer trimestre no hay por qué aumentar el aporte calórico, pero tampoco hacer dietas de menos de 1.800 kcal diarias; en el segundo trimestre deberías aumentar 100 kcal al día (dos piezas de fruta) y en el resto del embarazo bastará con que tomes 200 o 250 calorías extra al día, lo que equivale a un yogur light, un vaso de leche desnatada y una fruta. Si tienes sobrepeso, estas cantidades deben ser algo menores, pero en ningún caso podrás comer menos si no quieres perjudicar el crecimiento de tu bebé”, dice Marta Anguera, nutricionista y autora del libro Dietas para embarazadas

Ejercicio en el embarazo

Por otra parte, si eras muy deportista y lo has dejado al enterarte de que estabas embarazada, estarás ganando mucho peso. Baja el ritmo, pero no dejes de hacer ejercicio a no ser que éste suponga un riesgo (deportes de contacto, equitación, esquí, buceo...).

Lo ideal, andar, nadar y hacer gimnasia de mantenimiento, siempre con permiso del ginecólogo, pero recuerda que no lo podrás practicar para gastar calorías.

En resumen, para ganar el peso adecuado debes cuidar tu alimentación, practicar ejercicio moderado y evitar el estrés. Cuídate y estarás cuidando también a tu bebé.

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