La importancia del calcio en el embarazo

En el embarazo precisas un aporte extra de calcio para la formación del esqueleto fetal y para no descalcificarte. Asegúrate de suministrar a tu organismo la cantidad necesaria de este mineral tan importante

El calcio es el mineral más abundante del cuerpo humano. El 99% del mismo se encuentra en el esqueleto y el 1% restante, en la sangre.

Se obtiene a través de los alimentos que lo aportan de forma natural, los que están enriquecidos con él y los suplementos que lo contienen.

Es importante que sepas que para tener los niveles adecuados en estos nueve meses no sólo debes aumentar su ingesta, sino también mejorar su absorción, ya que el organismo sólo retiene entre el 10% y el 30% del calcio que consumimos.

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Las necesidades promedio de calcio en un adulto son de 800 mg/día, cantidad que debe alcanzar los 1.200 mg/día durante el embarazo, en especial a partir del cuarto mes, que es cuando empieza a formarse el esqueleto del bebé, y en la lactancia.

Qué pasa si tienes poco

Si tienes poco calcio durante la gestación, lo notarás sobre todo después del parto. Es en este momento cuando pueden aparecer, sobre todo, problemas de descalcificación (que afectarán a huesos y dientes) y contracturas musculares.

En cuanto al futuro bebé, salvo casos muy extremos la falta de este mineral no le ocasionará problemas: la razón es que la placenta se encarga de conseguir que la concentración de calcio en su entorno sea óptima. Es decir, la reserva cálcica que es tu esqueleto cederá al feto lo que necesite de este mineral, en caso de que tu consumo sea insuficiente.

Y si tienes demasiado

Es raro que una embarazada tenga exceso de calcio, aunque podría ocurrir. Casi siempre, el exceso de calcio o “hipercalcemia” se diagnostica previamente al embarazo.

Esta patología se debe a un mal funcionamiento de los mecanismos encargados de la absorción del mineral. La hipercalcemia suele provocar cansancio, debilidad muscular, somnolencia, aceleración del ritmo cardiaco y calcificaciones o piedras en el riñón.

Ahora necesitas más

Los suplementos que se recomiendan en general a partir del segundo trimestre del embarazo suelen estar adaptados a las necesidades de calcio de las gestantes o, después del parto, de las madres lactantes. Tu médico te recomendará los más adecuados en tu caso.

Por otra parte, el uso de alimentos enriquecidos en calcio también puede ayudarte a conseguir la cantidad que necesitas de este mineral. Si tienes alguna duda, pregunta a tu ginecólogo.

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