La importancia de beber agua en el embarazo

En épocas de calor sudamos más y podemos deshidratarnos. Para evitar esta situación hay que beber mucho, sobre todo agua, infusiones o zumos que además te ayudarán a combatir el estreñimiento.

beber agua en el embarazo
Sam EdwardsGetty Images

Beber agua en un estado normal es muy beneficioso para nuestro organismo, pero que cobra mucha más importancia si estás embarazada. Y es que además de ayudarte a no deshidratarte, sobre todo en épocas de calor que es cuando más se suda, durante el resto del año no debes bajar la guardia en este sentido porque es igual de bueno para ti y para tu bebé.

Beber agua en tu estado es aún más importante, no sólo por tus requerimientos hídricos, sino porque uno de los problemas del embarazo es el estreñimiento y una buena hidratación es esencial para combatirlo. Lo ideal es que la mayor parte de la hidratación sea de agua. Si te apetece variar, una buena opción es optar por las infusiones. En invierno te ayudan a entrar en calor y en verano se pueden tomar fresquitas, con limón y hielo. Son refrescantes y de paso algunas te ayudan a eliminar líquidos porque son diuréticas, como la cola de caballo.

También está la opción de un zumo de fruta natural. El de piña es ideal por ser diurética y digestiva, salvo si sufres de ardor de estómago, porque es ácida.

Si sueles tener la presión baja, te irán muy bien las bebidas isotónicas. Por el contrario, evita las gaseosas, en especial desde el segundo trimestre, cuando la barriga ya es más prominente, porque te hincharán demasiado. Además, si sufres de flatulencias el gas lo empeorará.

Otro de los muchos beneficios de beber agua en el embarazo es que ayuda a evitar la hipertensión, así como el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, durante el embarazo. Además, si sientes náuseas matutinas, beber agua y estar hidratada te ayudará a aliviarlas.

El agua, aliada de tu bebé

Y si beber agua a diario es buena para ti, tu bebé también se verá beneficiado de tu óptima hidratación. El agua depura la sangre materna de toxinas y por tanto, la corriente sanguínea llega más limpia a la placenta. Piensa que además, cuánto más agua bebas, tú líquido amniótico se verá también beneficiado al renovarse mejor.

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