¿Te pasas con las grasas?

Tomar grasas en exceso en la gestación produce cambios en el cerebro del feto que hacen que aumente su apetito por la grasa. Esta es una de las causas de la obesidad infantil, ya que al niño le gustan las grasas desde antes de nacer.

Lo han descubierto en la Universidad Rockefeller, en EEUU, y nos da la pauta para evitar este problema desde el embarazo. No debes dejar de tomar grasas (son indispensables para el bebé), sino que debes tomar las de mejor calidad y en su justa medida. Hay tres tipos:

SATURADAS


Se encuentran en los lácteos, en los embutidos, en la comida preparada y en la bollería industrial. Se recomienda tomar estas grasas con moderación. Sí son necesarias cuatro raciones de lácteos diarias, pero puedes prescindir perfectamente de embutidos, carnes grasas y bollos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

MONOINSATURADAS


Están presentes en las aves y en el aceite de oliva. Puedes consumir aves, quitando antes la piel. En cuanto al aceite de oliva, precisas tomar cuatro o cinco cucharadas al día. Eso sí, crudo, nada de frituras.

POLIINSATURADAS


Se encuentran en los mariscos y los pescados, sobre todo en los azules. Son las más saludables y es importante que incluyas en tu dieta dos o tres raciones de estos productos a la semana.

Publicidad - Sigue leyendo debajo