Rechazo al pescado durante el embarazo

Lo sabemos. Si pudieses acercarte al pescado con los ojos vendados y la nariz tapada, tu estómago no experimentaría esas violentas sacudidas. 

image
¿Eres incapaz de tomar pescado?

Desde el segundo mes de embarazo necesitas un aporte de 60 g diarios de proteínas (dos raciones) y de ellas, la mitad por lo menos deben ser de origen animal, ya que su valor biológico es más alto que el de las proteínas de origen vegetal; es decir, que su aporte en aminoácidos esenciales, indispensables para la formación de tejidos, es mayor en los alimentos de origen animal. Pero en ningún manual está escrito que sea obligatorio e imprescindible tomar pescado.
La carne, los huevos e incluso la leche (o quesitos y queso de bola) te pueden ofrecer las proteínas de calidad que ahora requieres.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Cierto es que el pescado aporta también yodo (los pescados marinos), fósforo y ácidos grasos esenciales y que es recomendable en una dieta sana tomar entre cuatro y cinco raciones a la semana, pero no a base de sacrificios.
Prueba con el pescado congelado, limpio, sin espinas ni piel, listo para cocinar. Cuécelo con laurel, aderézalo con hierbas aromáticas y aceite de oliva y su sabor será más llevadero. Si aún así te resulta insoportable, sustitúyelo por carnes magras (ternera, pollo sin piel o conejo).

Otra cosa: las legumbres y los cereales también aportan proteínas (de origen vegetal, eso sí) y añadiendo sal yodada a tus platos llegas a los 250 microgramos diarios de yodo (una cucharilla de café al día) que necesita una gestante. Así pues, no te obsesiones si tu organismo no te admite el pescado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo