La alimentación correcta en el embarazo

Durante el embarazo, y también después de dar a luz, es muy importante comer bien. Todas las madres deberían tener un menú a su medida, para que su plato rebose salud y sabor. Prepara el tuyo.

Alimentación en el embarazo
Getty Images

La alimentación de la madre en el embarazo y en el postparto es fundamental.En el embarazo, eres la única que proporciona los nutrientes principales a tu bebé para que este se forme adecuadamente y crezca sano. En el postparto es más de lo mismo: amamantar a un recién nacido es una tarea hermosa, pero que requiere de energía y seguridad para darle a un niño lo mejor. Así pues, no te pierdas nuestras recomendaciones para diseñarte una pauta alimentaria adecuada en esta etapa.

Qué es conveniente comer durante el embarazo y por qué

1. Cereales integrales oscuros: Uno de los trastornos que más molestias provoca a la futura mamá es el estreñimiento. El consumo de cereales integrales –cuanto más oscuros, mejor– ayudará a mejorar el tránsito intestinal.

2. Grasas sí, pero saludables: Las encontrarás en los pescados azules –pero, ojo, en esta etapa evita pescados con alto contenido en mercurio como el pez espada, atún rojo y lucio–, también en frutos secos naturales, en el aguacate y en el aceite de oliva virgen-extra.

3. Verduras, frutas y legumbres: Son tres imprescindibles que no pueden faltar; las legumbres porque aportan fibra, proteínas de origen vegetal, vitamina C y también son muy ricas en hierro. Las verduras –sobre todo, las de hoja verde– tienen mucho calcio, fibra y ácido fólico. Y la fruta –de temporada, y bien lavada– puede ser tu aliada para esos momentos de hambre feroz.

4. Comer de forma regular y frecuente: Hay que ingerir alimentos de forma periódica, cinco veces al día, como si se trataran de snacks, así reducirás la cantidad y las digestiones serán más fáciles. Nueces, fruta fresca, yogures naturales, y semillas constituyen una excelente idea. Es bueno restringir o anular el azúcar blanco o refinado, los tentempiés dulces y los productos muy calóricos. Evita los alimentos no pasteurizados y el alcohol.

Getty Images

Buenos hábitos para sentirte mejor en el embarazo

¿Qué comer cuándo tienes que hacer frente a síntomas habituales del embarazo? Hay ciertos hábitos en la alimentación que puedes seguir para que esos malos
momentos no se noten:

❋ Náuseas matutinas: Escucha a tu cuerpo. Quizás no tengas hambre recién levantada; así que, tómate tu tiempo para desayunar en un ambiente relajado y con un desayuno apetecible.
❋ Estreñenimiento:
Lo más importante es beber abundante agua –unos 7 u 8 vasos al día–. Si no tienes acidez puedes poner semillas de lino en medio vaso de agua y beberlo tras media hora; comer vegetales; hacer ejercicio regular, como yoga o caminar.
❋ Acidez de estómago:
Reduce la cantidad de comida, haz ejercicio, toma vegetales y magnesio y come ligero, sobre todo por las mañanas.

Y después del embarazo ¿qué?

1. Evitar el exceso de grasa no saludable: Los fritos y los productos con azúcar deben ser limitados lo máximo a las madres. Piensa que no son alimentos que vayan a aportar nutrientes de calidad. Evita la ingesta de pasteles, galletas, helados y bebidas gasesosas; todo ello contiene más calorías de las necesarias o se digiere mal.

2. Vegetales de temporada: Hay varios grupos de alimentos que son fundamentales en la vida de todas las personas. Las legumbres, los frutos secos, las verduras, las hortalizas y las frutas deberían ser la base de tu alimentación en cualquier etapa de tu vida; más aun en esta donde lo que te alimente le rendirá también beneficios a tu pequeño.

3. Huevos en el desayuno: Los huevos constituyen una excelente fuente de proteínas. Los puedes comer cocidos, en tortilla, en revuelto, a la plancha... son una opción ideal para combinar con vegetales; en revuelto de espárragos, ajetes, o una tortilla de cebolla y calabacín. Y si los tomas en el desayuno –siempre que te apetezca– te ayudarán a no sentir tanta hambre.

4. Carnes magras: Amamantar a un niño requiere de una notable energía para lo que las madres precisan de un extra de proteínas y de vitamina B12. Las carnes magras (sin grasa) son una estupenda fuente de ambas cosas. Elige carnes blancas como el pollo, pavo, conejo, lomo de cerdo o solomillo de cerdo.

5. No a los alimentos procesados: Y también a los que contienen un alto valor en azúcares. La mejor forma de evitarlos es hacer en casa un plan de menú semanal; de esta forma tendrás más organizadas las comidas principales –comida y cena– y evitarás la improvisación que conlleva comprar más alimentos procesados.

Publicidad - Sigue leyendo debajo