Alimentos funcionales

Los alimentos funcionales están cada vez más presentes en los supermercados. Pero ¿sabes qué son y qué efectos tienen sobre tu salud y la de tu familia?

Cuando éramos pequeños, nuestras madres elegían entre una u otra marca de leche, yogur o galletas para nuestro desayuno guiándose por los sabores que más nos gustaban; y cuando compraban huevos miraban el tamaño o el color.

Hoy, sin embargo, cuando recorres el supermercado empujando el carro de la compra con una mano y sujetando a tu hijo con la otra, encuentras en las estanterías alimentos enriquecidos con calcio, vitaminas o ácidos grasos Omega-3, productos sin gluten, probióticos...

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Muchos de ellos se engloban en una categoría que cada vez tiene más peso en nuestra dieta: la de los funcionales. Pero ¿en qué consisten y qué los diferencia del resto?

Según los expertos, un alimento funcional es todo aquel que contiene uno o varios elementos gracias a los que, además de nutrir, tiene un efecto beneficioso sobre la salud de la persona que lo consume.

Es decir, que tomados de forma continuada y en cantidades normales dentro de la dieta, estos alimentos pueden mejorar determinadas funciones del organismo o ayudar a reducir el riesgo de contraer enfermedades.

A la hora de consumirlos o de dárselos a tu hijo (ya sabes que en todo lo relativo a su dieta es necesario que consultes con su pediatra), te resultará de gran ayuda saber qué hacen exactamente los distintos tipos de alimentos funcionales.

¿POR QUÉ SURGEN?

Hoy día ya nadie duda de la decisiva influencia sobre la salud que tiene una dieta sana y equilibrada.

Y cada vez son más los productos que ofrecen nuevas posibilidades en este sentido.

De hecho, según la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), la presencia de alimentos funcionales en el mercado español aumenta un 16% cada año.

Muchos de ellos están dirigidos a grupos de población con necesidades nutricionales específicas (embarazadas, madres de lactantes, niños y jóvenes en edad de crecimiento, personas con alergias alimentarias...).

Pero también hay otros que están destinados a toda la población o a aquellas personas que necesitan compensar desequilibrios provocados por nuestro estilo de vida actual, en el que predominan las prisas, el estrés, las comidas rápidas...

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