¡No te pases!

Si consideras que corres el riesgo de engordar demasiado durante tu embarazo, te damos las claves para que afrontes tu cita con la báscula sin miedo a las sorpresas.

Para evitar pasarte de peso, en la mayoría de los casos bastará con que revises tu dieta habitual y te propongas, desde ya, comer más sano.

Elimina de tu despensa embutidos, patatas fritas y demás aperitivos, bollería industrial, mantequilla, margarina, galletas saladas, helados azucarados, zumos envasados, natas, cremas y golosinas, que tienen gran cantidad de calorías, pero poca calidad nutricional. Sustitúyelos por fruta y verdura naturales, lácteos descremados y cereales.

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Tienes que comer proteínas (carne, pescado, huevos) a diario. Consume preferentemente carne de ave (sin la piel) y de ternera,menos calórica que las de cerdo y cordero. Toma más pescado blanco que azul, pero no prescindas de este último, muy rico en ácidos grasos esenciales. Y en cuanto a los huevos, tómalos duros o en tortilla, no fritos.

También a diario necesitas consumir hidratos de carbono. Obtenlos de las verduras y ensaladas, frutas y zumos naturales, pasta, arroz, legumbres y pan, estos cuatro últimos con moderación. La idea es que si tomas un pequeño bocadillo en la merienda, no cenes arroz.

Aliña la pasta con una cucharada de aceite de oliva y ajo o con un poco de salsa de tomate natural y orégano. Será un plato sano y sabroso a la vez. En cuanto a las legumbres, tómalas dos veces por semana, pero en ensalada o guisadas con verduras, nunca con tocino o chorizo.

No puedes eliminar las grasas de tu dieta, pero sí limitarlas: toma tres cucharadas de aceite de oliva al día. Con la alimentación diaria (pescado, carne, lácteos) completarás la cantidad que precisas.

Si aun poniendo en práctica estos consejos ganas un peso excesivo, consulta con tu ginecólogo. Es posible que te recomiende alguna dieta específica, que sí tendrás que seguir a rajatabla.

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