¿Por qué cada día hay más bebés con alergias?

Las alergias infantiles están aumentando considerablemente, un problema de salud que condiciona la calidad de vida del bebé afectado y la de sus padres. Por si está en tu mano, te contamos cuáles son los factores de riesgo que están propiciando esta situación.

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D.R.
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Factores que predisponen

Recientes estudios han relacionado este aumento de las alergias infantiles con un desequilibrio del sistema inmunitario. Un desequilibrio que puede estar causado por factores externos como la contaminación, el uso de antibióticos, el aumento de cesáreas...

Estos factores ambientales, unidos a factores genéticos (antecedentes familiares, etc.), pueden alterar la maduración de su sistema inmunitario. Te contamos cómo descubrir si tu bebé está en riesgo de padecer alergias y cómo ayudarle, en caso de que estas se presenten.

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Lactancia materna, su gran aliada

Como bien sabes, la leche materna es el mejor alimento que puedes ofrecer a tu bebé, ya que contiene todos los nutrientes que su organismo necesita y en la cantidad perfecta para su correcto desarrollo. Por su composición única en proteínas, oligosacáridos, prebióticos y probióticos, está “diseñada” para que su sistema digestivo, aún inmaduro, la digiera con facilidad favoreciendo que asimile sin problemas sus nutrientes.

Además, mediante tu leche, transmites al bebé una serie de anticuerpos que le ayudan a evitar infecciones, garantizas que tenga una flora intestinal equilibrada y contribuyes a regular su respuesta inmunológica frente a las enfermedades más comunes de esta etapa.
Por estas y otras muchas razones, la OMS recomienda la lactancia materna en exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. Y después, manteniendo la lactancia materna hasta los 2 años o hasta que madre e hijo así lo decidan, incorporar poco a poco la alimentación diversificada (según indicaciones del pediatra).

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Cuida con esmero su alimentación

No obstante, si por decisión propia, por cuestiones de salud o por recomendación del pediatra no puedes mantener la lactancia materna durante el tiempo deseado, considera la posibilidad de ofrecer a tu hijo una leche de fórmula con fibras prebióticas y probióticos que ayuden a mantener su sistema digestivo en perfectas condiciones. Porque un sistema digestivo sano influye notablemente en la salud general del niño.
¿Sabías que durante el desarrollo del bebé en el útero su intestino carece de microbiota, lo que conocemos como flora intestinal? Esos 100 billones de bacterias saludables que habitan en el intestino y que ayudan en la defensa de numerosas enfermedades, se van incorporando poco a poco a su organismo, desde el momento del parto.
A los 2 años, se puede considerar que el niño ha alcanzado la flora intestinal definitiva.

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¿Qué es la alergia y cómo se desarrolla?

La alergia es una hipersensibilidad del sistema inmunitario. Esto sucede cuando dicho sistema reacciona de forma excesiva frente a sustancias normalmente inofensivas, como pueden ser determinados alimentos, el polen o el polvo, y puede ser un indicio de que el sistema inmunitario está desequilibrado.

Aunque no todos los niños nacen con alergias, estas afectan cada vez a más personas, llegando en la actualidad hasta el 40 % de la población mundial. Una de las alergias más frecuente en la infancia es la alergia a la proteína de la leche de vaca, que padecen del 2 al 5 % de los lactantes.

El 70-80 % de nuestras células inmunitarias residen en el intestino. El desarrollo y mantenimiento de una buena flora bacteriana en el intestino y, a su vez, un sistema inmunitario equilibrado, pueden ayudar a reducir el riesgo de alergia.

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¿Cómo saber si mi bebé es propenso a tener alergias?

Los bebés con antecedentes familiares de alergias presentan más riesgo que los demás. Por ejemplo, si un progenitor padece alergia, la posibilidad de que su bebé se vea afectado es del 20 al 40%; si ambos están afectados, entonces aumentará del 40 al 60%. Algunas alergias (como la alergia a frutos secos o a los gatos) tienden a ser hereditarias.

También los bebés nacidos por cesárea podrán tener un mayor riesgo de desarrollar una alergia. En un parto vaginal, el bebé se ve expuesto a una gran cantidad de bacterias cuando viaja a través del canal de parto. Estas bacterias beneficiosas ayudan al desarrollo de la microbiota intestinal y por ende a tener un sistema inmunitario equilibrado.

Se considera por esto que la cesárea puede ser un desafío a la maduración del sistema inmunitario del bebé, pudiendo tener estos bebés más probabilidad de desarrollar alergias.

El uso de antibióticos y vivir en áreas con alta contaminación son otros de los factores de riesgo que pueden hacer que tu bebé sea más sensible a desarrollar una alergia.

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La nutrición es la clave

Además de proporcionar a tu bebé la energía y los nutrientes que necesita para crecer, la nutrición es importante para ayudar al desarrollo de su sistema inmunitario. Como hemos comentado, los prebióticos y probióticos pueden tener una influencia directa e indirecta sobre el sistema inmunitario del bebé, creando las mejores condiciones para el que sistema inmunitario rinda al máximo.

Estudios clínicos han mostrado que los prebióticos pueden ayudar a mejorar tanto la salud del intestino como del sistema inmunitario. Por ejemplo, los recién nacidos que presentaban un alto riesgo de desarrollar alergias fueron alimentados con leche de fórmulas con prebióticos durante seis meses. Posteriormente, se descubrió que estos bebés presentaban una reducción de la sensibilización alérgica, un efecto que duraba hasta 3 años.

Se ha demostrado que una dieta suplementada con simbióticos (combinación de prebióticos y probióticos) puede tener un efecto positivo sobre el intestino y el sistema inmunitario del bebé.

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