Qué hacer cuándo el bebé tiene gases

Lo primero, no agobiarte: le ocurre a un 30% de los menores de un año. Y lo segundo, aplicar estas pautas.

Qué hacer cuando el bebé tiene gases
Getty ImagesSolStock

Aunque la mayoría de los bebés superan los molestos cólicos del lactante alrededor de su tercer mes de vida, muchos de ellos (casi el 30%) siguen teniendo problemas de acumulación de aire (aerofagia) hasta que se habitúan a comer de todo. Esto se debe a la introducción de los nuevos alimentos, a que no mastican bien, a que comen con ansia y moviéndose...

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Las señales que indican que tiene gases

Sabrás que tu pequeño retiene gases si, además de mostrarse irritable y nervioso, tiene la tripa dura y llora cerrando los puñitos con fuerza, encogiendo las piernas y poniéndose muy colorado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Posturas que le ayudan a expulsarlos

Para ayudarle a expulsarlos, prueba a colocarle en las siguientes posturas:

- Puedes recostarle sobre tu hombro y dar golpecitos en su espalda.
- Otra opción es que te sientes y le tumbes boca abajo sobre tus rodillas. Pon una de tus manos en su tripa y la otra en su espalda y presiónale suavemente.
- Si aún no los expulsa, cógele en brazos, mirando al frente, sujétale pasándole uno de tus brazos por la cintura y usa el otro para flexionarle las piernas hacia la tripa, oprimiéndosela un poco. Hazlo varias veces. Se sentirá mejor.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Ejercicios antigases para el bebé

Toma buena nota de los ejercicios que puedes practicar con tu hijo para aliviar esta molestia:

- Ponle boca arriba, cógele las piernas y muéveselas en forma de pedaleo.
- En la posición anterior, flexiónale las dos piernas al mismo tiempo y ladéaselas a un lado y a otro varias veces.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Lo más eficaz contra los gases, prevenir

En adelante, para evitar que tu hijo acumule gases, recuerda:

- Procura no retrasar su hora de comer. Si está hambriento comerá más deprisa y tragará más gases.
- Métele casi toda la areola del pezón en la boca, si le estás alimentando al pecho, para que no succione aire.
- Comprueba el tamaño del agujero de la tetina cuando le des el biberón. No debe ser ni muy grande (el bebé se atragantaría y tragaría más aire) ni muy pequeño (se sofocaría al absorber, además de que a veces mamaría en vacío).
- Asegúrate de que la tetina está llena siempre que se la metas en la boca. Sustituye su tetina habitual por una anticólicos. Es muy probable que su problema de gases desaparezca así.
- No tengas prisa en terminar de darle de comer. El agobio no sólo favorece la aerofagia, sino también el hipo. Ve siempre a su ritmo y déjale descansar tantas veces como necesite.
- No le tumbes sin asegurarte de que ha eructado. Si lo haces, le dolerá la tripa, se pondrá nervioso y regurgitará más.
- Tritúrale las frutas y verduras con el pasapurés, no con la batidora. Así eliminarás los hollejos, que son flatulentos.
- Pélale la fruta para hacerle la papilla, pero procurando no quitar la pulpa que está más pegada a la piel, que es la que más vitaminas contiene.
- Evita darle verduras muy flatulentas, como los espárragos blancos o la col.

Ármate de paciencia y piensa que el tiempo corre a tu favor. A medida que el organismo de tu pequeño vaya madurando, su problema de acumulación de gases irá desapareciendo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo