Bebés con estreñimiento

El sistema digestivo del bebé es aún inmaduro y muy sensible a lo que come. No es nada extraño que pueda padecer estreñimiento. Te contamos cómo combatirlo.

 

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Así funciona el tránsito intestinal en el bebé

El tránsito intestinal de los bebés es algo diferente al de los niños mayores y al de los adultos. De hecho, puede pasar de la diarrea al estreñimiento en cuestión de días. Su sistema digestivo es muy sensible a lo que come y cualquier variación altera el color y la consistencia de las heces.

Un trastorno habitual

Si a esto le unimos que muchos procesos víricos como la gastroenteritis afectan a la regularidad intestinal, es fácil entender que las visitas al pediatra por problemas en la consistencia de las heces sean frecuentes. 
En la mayoría de los casos el trastorno se soluciona con hábitos dietéticos. Otras veces (las menos) el médico debe recomendar algún preparado para remediar la situación.

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Cómo cambian las heces de los bebés

El recién nacido realiza su primera deposición a las 24 horas del parto: lo normal es que estas heces (meconio) sean de color verde oscuro, casi negro, y con una consistencia espesa y pegajosa. A partir de aquí irán cambiando de tonalidad y textura.

Durante la primera semana verás que el meconio se va volviendo verdoso-amarillento debido a que el intestino del bebé ha comenzado a digerir la leche. En las siguientes semanas la tonalidad variará en función de su alimentación: si toma lactancia materna, las heces serán amarillo oro y desligadas; en cambio, si le das biberón pueden ser marrones, amarillas o verdosas y de consistencia espesa y uniforme. Y si cambias de marca de leche, también podrá variar el color de sus deposiciones: de marrón claro a marrón oscuro o verdoso.

Hay ocasiones en las que, sin haber cambiado de alimentación, el niño comienza a hacer la caca de color verdoso. Suele deberse a que el alimento ha pasado demasiado deprisa por el intestino y no ha dado tiempo a que los pigmentos segregados por el hígado se transformen.

Por otro lado,cuando comiences a ofrecerle sólidos como cereales, frutas y verduras, el color de las heces se tornará marrón claro (y, para no asustarte sin motivo, ten en cuenta que existen algunos alimentos que tiñen las deposiciones).

En estos casos, consulta

A pesar de lo dicho, sí hay una serie de tonalidades que avisan de la necesidad de acudir rápido al médico. Por ejemplo, si observas rastros de sangre roja en las heces puede ser que el niño tenga una fístula o herida en el ano; si las heces son de color negro como el alquitrán, es posible que exista una hemorragia en la parte alta del aparato digestivo, mientras que el color blanco se relaciona con algún problema de hígado o de las vías biliares.

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¿Con qué frecuencia debe hacer caca?

La cantidad de veces que el bebé mancha el pañal varía mucho en función de la alimentación. Así, si tu hijo toma leche materna hará una deposición después de cada toma, es decir, unas seis o siete al día (esta es la norma general, pero no pasa nada si se salta alguna deposición o está 24 horas sin hacer ninguna).

En cambio,si le das biberón manchará el pañal una vez al día o, incluso, cada dos o tres días. La razón de esta diferencia es que el intestino del bebé digiere con más rapidez la leche materna, mientras que la de fórmula tarda más en realizar el recorrido intestinal. 


Casos específicos

También hay que tener en cuenta algunas situaciones concretas. Por ejemplo, si la madre que da el pecho bebe poco líquido o se está medicando, el ritmo de deposiciones del bebé se verá alterado. Y el cambio de marca de leche de fórmula también suele afectar a la frecuencia.

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¿Cómo combatir el estreñimiento?

Para saber si tu pequeño sufre estreñimiento, además de la frecuencia (tarda más días de lo habitual en hacer caca), has de observar la consistencia de las heces (duras y secas, como pelotitas) y si llora y muestra dolor al hacerlas. Siempre que se den estos síntomas o que el bebé tenga menos de 3 meses y lleve dos días sin evacuar, es necesario que consultes con el pediatra para que valore la situación y establezca el tratamiento.

¿Por qué surge?

Determinadas situaciones, como los cambios en la rutina del niño o la fiebre, pueden causar su aparición. Además, si pasas de leche materna a leche de fórmula es posible que varíe el tránsito intestinal del bebé unos días. Y, por otra parte, si existen antecedentes familiares de este trastorno es más fácil que el niño también lo padezca. En general, el problema suele mejorar al introducir la alimentación complementaria (de los 6 a los 24 meses).

¿Por qué consultar al pediatra?

Porque, aunque es un problema habitual, uno de sus riesgos es que se produzca una fisura analdebido a la dureza de las heces y al esfuerzo que realiza el niño al defecar. En este caso el pequeño mostrará dolor al hacer caca (llorará y no querrá hacerla) y observarás restos de sangre en las heces.Llévale al médico pronto. Por otro lado, si el estreñimiento va acompañado de dolor abdominal agudo, vómitos y decaimiento, es necesario ir a urgencias para que descarten una obstrucción intestinal.

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Medidas eficaces

Si tu hijo está estreñido, consúltalo con su pediatra; es probable que el médico te recomiende darle más agua (ofrécesela entre cada toma) para ablandar la materia fecal. Y si toma leche de fórmula, valorará si es conveniente cambiar de marca. Además, si ya ha empezado con los cereales quizá te aconseje añadir unos cacitos de cereales con fibra especiales para combatir este trastorno.

Por otra parte, en bebés que ya toman fruta es recomendable ofrecerles pera, naranja y kiwi (este último a partir de los 18 meses) y evitar el plátano. Respecto a otras medidas, es buena idea que le des masajes suaves y circulares en la tripa, alrededor del ombligo y en el sentido de las agujas del reloj, al tiempo que flexionas sus piernas. Si a pesar de estas medidas tu hijo sigue estreñido, el pediatra valorará la opción de recetarle un producto de farmacia.

¿Y qué no debes hacer?

No utilices laxantes ni le pongas un enema por tu cuenta. Tampoco se recomienda la estimulación anal con el termómetro (como se hacía antes), por el riesgo de que se rompa. Y en cuanto a los supositorios de glicerina, antes de ponérselos, el médico debe descartar que exista una fisura anal.

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