Bebé: ¿Por qué respira así?

Muy rápidas y más superficiales que las de los adultos; así son las respiraciones de los recién nacidos. Saberlo evitará que te preocupes.

Seguro que ya te has fijado en el modo en que respira tu bebé. Y probablemente te habrás preguntado si es normal que lo haga tan rápido y que su pecho se mueva tanto. La respuesta es sí.

Todos los recién nacidos respiran como pajarillos (entre 40 y 60 respiraciones superficiales por minuto, frente a las 20 de un adulto).

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Y como ahora su cuerpo apenas tiene grasa, se notan más los movimientos que realizan al llenar y vaciar sus pulmones.

¿Y si hay un problema?

Pero ¿cómo saber cuándo la respiración deja de ser normal y existe un problema? Es algo que sucede poquísimas veces, pero es esencial distinguirlo para llevar al bebé a urgencias, donde le administrarán un aerosol y si es necesario le pondrán oxígeno.

Las señales que lo indican son éstas: su piel adquiere un tono azulado, el ritmo de las respiraciones supera las 70 por minuto, sus orificios nasales se abren mucho, el espacio que hay entre sus costillas se hunde y el pequeño emite una especie de silbido.

El estridor

La causa de estos síntomas tendrá que ser determinada por el médico, pero la más habitual es un trastorno llamado estridor.

Se produce debido a que las vías aéreas del niño son todavía inmaduras, lo que hace que el aire no pueda circular por ellas tan bien como debería.

Lo bueno es que este problema se corrige con el tiempo y desaparece en unos meses sin necesidad de poner ningún tratamiento.

Lo que sí puedes hacer para aliviar al bebé es levantar un poco el cabecero de su cuna para que duerma semiincorporado, limpiarle bien la nariz varias veces al día y poner un humidificador en su cuarto.

Y, por supuesto, evitar fumar en su presencia.

Otros síntomas

Estornudos frecuentes. Son habituales en los recién nacidos y funcionan como un mecanismo para limpiar las vías respiratorias.
Muchos mocos. Aparecen a veces sin que el bebé esté resfriado (no van acompañados de otros síntomas). Si molestan mucho al niño y le impiden comer y respirar bien hay que aliviarle limpiando sus fosas nasales con ayuda de un aspirador nasal y de suero fisiológico.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

¡Qué útil!

Cuando el bebé tiene estridor o muchos mocos, el suero fisiológico es una gran ayuda.

Aplícaselo varias veces al día poniendo al bebé boca arriba pero un poco ladeado para evitar que se atragante.

Publicidad - Sigue leyendo debajo