Otras revisiones de su vista

Además de los controles de la vista que el pediatra hará a tu hijo coincidiendo con sus revisiones periódicas, hay otras recomendadas por oftalmólogos que debes tener en cuenta, como por ejemplo, la que se realiza antes de empezar el cole. Éstas son algunas de las que no deben faltar.

Tú eres quien mejor conoce al niño y si consideras que tu hijo no ve bien, conviene que hables con el pediatra, cuanto antes, ya que si tu intuición es correcta, detectar el problema de forma precoz, puede ayudar mucho a encontrar el remedio oportuno.

Aparte de las revisiones pediátricas periódicas, en niños sanos y sin antecedentes familiares ni circunstancias que aconsejen su adelanto, está recomendada la visita al oftalmólogo a los 18 meses, para realizar una valoración de la agudeza visual, ambliopía u ojo vago y defectos refractivos.
A los 3 años, antes de empezar el cole, está indicada una revisión general de la vista.
Después, cada dos años (hasta los 14 en niñas y hasta los 16 años en niños) ha de acudir a revisión y corrección, si fuese necesario, de la miopía, astigmatismo, hipermetropía, etcétera.
Si quieres, puedes entrar en www. admiravision.es, en la sección de Oftalmología Pediátrica, e informarte de cómo son estas revisiones o, también, descargarte un test de agudeza visual para jugar con tu hijo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

ADELANTA LA VISITA

El niño no sabe cómo tiene que ver, su cerebro se adapta a las circunstancias visuales que le proponen y el pequeño no se queja de que no ve bien. Por eso puede resultar difícil descubrir en edades tempranas que no ve correctamente o que está perdiendo vista.
Los padres han de estar atentos a la aparición de estos síntomas para solicitar consejo especializado:

  • No fija la vista en una luz ni sigue su movimiento (más de 3 meses).
    • Inclina siempre la cabeza hacia un lado y la mantiene mientras camina.
      • Mueve los ojos de una forma extraña (movimiento involuntario e incontrolable del ojo en vertical, horizontal, rotatorio u oblicuo).
        • Tiene un ojo más cerrado que el otro o no puede abrirlo (párpado caído).
          • Cierra solo un ojo y siempre el mismo cuando le molesta el sol.
            • Se frota los ojos y parpadea con mucha frecuencia (fuera de las horas previas a su sueño).
              • Notas que tiene la pupila blanque- cina o de color gris.

                Ante cualquiera de ellos, pide cita cuanto antes con el oculista.

                Publicidad - Sigue leyendo debajo