¡Qué vista tienes!

El 80% de la información que precisa el niño para su aprendizaje está basado en el sentido de la vista. Prestar atención a la correcta evooución de los ojitos y de la vista de tu hijo, permite detectar a tiempo y corregir, en la medida de lo posible, diferentes tipos de alteraciones visuales.

Pueden ser marrones, grises, azulados... Pero sean como sean los ojos de tu recién nacido, todos tienen una agudeza visual muy baja, sólo ven manchas grises a su alrededor y su movilidad es muy escasa. Normal que, de momento, se guíe más por el olfato y las sensaciones táctiles de la boca que por la vista.

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ASÍ VE TU BEBÉ

A las 24-48 horas de nacer sigue viendo en blanco y negro, pero ya puede intuir tu cara si te colocas a 30 cm de distancia, y si enciendes una luz cerca de sus ojitos, los cierra y da un respingo.

A los 15 días comienzan a definirse los perfiles y le interesa mucho ese conjunto infinito de gestos que es tu cara, pero hasta el mes no distinguirá tu rostro del de papá ni empezará a percibir los colores rojo y verde.

A los 2 meses de vida su vista es muy sensible al brillo de los objetos: si tienes un colgante y le da la luz, se quedará fascinado y si además lo mueves unos centímetros, no podrá apartar la vista de él. Pero no lo saques de su campo visual; hasta los 3 meses no sabrá seguir con los ojos el movimiento de los objetos.

Habrá que esperar a los 4 meses para que vea claramente a 40 cm y pueda calcular distancias, entonces podrá coger las cosas que ve con la mano. Otro mes más y sus ojos descubrirán el azul y el amarillo, ahora ya sabrá sacarle todo el partido al móvil musical de su cuna y a los juguetes de colores básicos.

Entre los 6 y los 12 meses su vista se perfecciona muchísimo, percibe detalles minúsculos y el suelo supone para él un universo de posibilidades. Cuidado, porque le interesa todo: una miga de pan, un alfiler, un botón...
Hasta los 6-7 años su vista sigue desarrollándose, por ello es vital en estas primeras edades detectar y corregir posibles problemas.

LAS PRIMERAS REVISIONES

Al poco de nacer, el neonatólogo le hará su primera revisión ocular (de forma especial si es un niño prematuro o un nacido a término de bajo peso).
Primero, para comprobar si la anatomía de los ojos es correcta (alineación, tamaño, movilidad de los párpados, etc.). Y segundo, para detectar de forma precoz anomalías visuales.

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Desde el año 2005 existe en España el sistema RetCam, una unidad móvil de exploración ocular postnatal para el diagnóstico de problemas visuales en recién nacidos (retinopatía del prematuro, retinoblastoma, etc). Ahora también es posible utilizarlo como prueba de diagnóstico para la detección precoz de trastornos ocu- lares potencialmente perjudiciales (hemorragia retiniana debida al parto, catarata congénita, afectación de la mácula, glaucoma, etc.).

Entre los hospitales donde se puede acceder a esta tecnología están el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, el Hospital General de Tomelloso y el General La Mancha Centro, ambos en Ciudad Real, el Hospital Carlos Haya, de Málaga, el San Joan de Deu y la Clínica Sagrada Familia, ambos en Barcelona y el Hospital Universitario La Paz, en Madrid.

Si por las circunstancias del parto, por prematuridad o por trastornos hereditarios, el neonatólogo lo considera oportuno, te indicará el servicio de Oftalmología Pediátrica especializado donde le atiendan y controlen.
A los niños que no presentan ningún problema aparente, el pediatra les examinará la vista en todas las revisiones y les realizará tres pruebas básicas: reflejo a la luz roja del fondo del ojo, reflejo de la córnea a la luz y una prueba de movilidad ocular.
A los 7 meses, además, controlará cómo ha evolucionado la alineación de su vista, es decir, si se ha corregido el estrabismo que presentan muchos bebés hasta los 6 meses. Si no ha sido así, os recomendará ir al oftalmólogo.

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