Más preguntas sobre la invaginación

Conoce los tratamientos y cómo prevenir la invaginación. Esta enfermedad suele ser común en niños que van desde los tres meses hasta los seis años de edad.

6. ¿Es posible prevenirla?

Es difícil prevenir si no se concreta la causa. Se especula con la posibilidad de que aparezca al iniciar la alimentación sólida. De ahí la recomendación de introducir cada alimento muy poco a poco (un día dos cucharadas, al día siguiente tres...) para intentar evitar así una inflamación que motive su origen.

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7. ¿Cuál es el tratamiento?

Si además de los síntomas mencionados el pediatra palpa la zona inflamada, solicitará una ecografía abdominal para confirmar su sospecha. En el hospital pondrán al niño un enema de aire o líquido, cuyo empuje desplegará la porción intestinal y resolverá el problema.

8. ¿Es necesaria la operación?

Existe la posibilidad de que al intentar desplegar el intestino, se perfore; o puede suceder que el niño haya recibido tarde el diagnóstico y su estado haga imposible usar el procedimiento del enema, o que la obstrucción intestinal lleve ya tiempo. En estos casos el niño será intervenido de inmediato.

9. ¿Puede surgir otra vez?

Sí, existen posibilidades de que se repita. Se calcula que en un 10% de los casos de invaginación intestinal que han sido tratados mediante enema, puede presentarse de nuevo el problema. Cuanto mayor es el niño, menos solución ofrece el enema y más habitual es la intervención.

10. Si le operan, ¿cuánto estará ingresado?

Si todo va bien, en cuatro días recibirá el alta, aunque a los 15 días precisará revisión (analítica, radiografía...). En el hospital le administrarán suero, hasta que la función intestinal se desarrolle con normalidad y pueda tomar alimentos (dieta blanda). Durante y después de la operación precisará antibióticos, para evitar infecciones oportunistas.

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