Causas de deshidratación y cómo actuar ante ella

Las causas de deshidratación y sus síntomas varían del bebé al niño. En el primero el riesgo es mayor porque puede deshidratarse antes y no sabe pedir agua. Puede ocurrirle por vómitos y también por diarrea, fiebre, calor o ingesta insuficiente de líquido.

Síntomas en el bebé

Boca seca o pastosa, ausencia o escasez de lágrimas al llorar, ojos hundidos, menos de seis pañales mojados al día y fontanelas hundidas (son los espacios blanditos que hay entre los huesos del cráneo, que aún no se han unido).

“La deshidratación por falta de ingesta ocurre más a menudo en el primer mes de vida y en aquellos niños alimentados con pecho que no succionan bien por una mala técnica alimentaria. En estos casos los síntomas son: pérdida de peso, disminución de las deposiciones, irritabilidad o decaimiento, somnolencia, fiebre e ictericia”, explica la doctora López Azorín.

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Síntomas en el niño

Escasas micciones, orina de color amarillo muy oscuro y con fuerte olor y sequedad cutánea (si pellizcamos levemente la piel del brazo o la pierna, al soltarla se mantiene el pliegue).

El niño, al encontrarse mal, estará más irritable y llorón.

¿Qué hay que hacer?

Para prevenir complicaciones hay que llevar al pequeño a urgencias para que le rehidraten oralmente y, si no reacciona, a través de una vía.

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