Qué hacer si al bebé no le gusta el agua

Tú sabes que tu pequeño necesita beber agua, pero él se niega a tomarla... Para solventar esta situación te vendrán muy bien estas claves.

¿Qué hacemos cuando, a pesar del calor, el bebé se niega a beber agua?

Por regla general, cuando el niño suda, le entra sed y pide agua. Pero hay pequeños que incluso la rechazan en esta circunstancia.

Forzarles a tomarla es un error porque pueden acabar vomitando, pero sí debemos ofrecérsela a menudo. Así, cuando en un momento dado les apetezca, podrán disponer de ella.

También es acertado darles yogures o zumos naturales de frutas que puedan tomar.

¿Qué otros trucos podemos emplear para incrementar el agua en su dieta?

Si el bebé ya come fruta, es buena idea diluir una cucharadita de zumo de naranja o un poco de la leche que toma habitualmente en su biberón de agua, para que así el sabor le resulte más conocido.

En ambos casos hay que renovar con frecuencia el agua del biberón, porque al contener fruta o leche, y con las temperaturas tan elevadas de esta época, es muy fácil que se contamine.

Otra opción que suele funcionar bastante bien es ofrecerle aguas con aromas específicas para bebés (saben a fresa, a melocotón...). Se venden en las farmacias.

Quizá le apetezca más si está fría. ¿Puedo dársela directamente de la nevera?

Aunque haga mucho calor, jamás hay que ofrecer a un niño agua muy fría o recién sacada de la nevera, porque puede sentarle fatal (sobre todo si está sudando). Lo ideal es que esté a temperatura ambiente.

Además, al contrario de lo que a veces pensamos, los pequeños la aceptan mejor así, porque están acostumbrados a la leche tibia del pecho o del biberón.

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