Y si hay que ponerle gotas y pomadas...

Hay algunos fármacos de acción local que resultan incómodos de aplicar a niños pequeños. Estos consejos pueden ayudarte a conseguirlo.

Via oftálmica

Ladea la cabeza del niño al aplicar el colirio. Las pomadas oculares, que pueden provocar visión borrosa momentánea, deben aplicarse siempre después de los colirios.

Con uno y otra, evita que el aplicador toque el ojo. Para limpiar los restos, emplea una gasa para cada ojo.

Gotas óticas

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Limpia primero el oído con suero fisiológico y una gasa. Frota el envase para que las gotas no estén frías. Al aplicarlas, intenta que el niño permanezca con la cabeza ladeada e inmóvil durante unos minutos para que el medicamento haga efecto.

Vía percutánea

La piel del niño tiene una capacidad de absorción mayor que la del adulto. Por eso, a la hora de aplicar cremas y pomadas hay que seguir siempre las recomendaciones indicadas por el pediatra o el farmacéutico para evitar reacciones dérmicas o intoxicaciones.

Publicidad - Sigue leyendo debajo