El ánimo de los padres influye en los cólicos del bebé

No os sintáis culpables, los cólicos surgen porque sí. Tratad de afrontarlos con paciencia, porque hasta que desaparezcan (hacia los 4-5 meses) podéis hacer mucho por mitigarlos.

La primera vez

Si os enfrentáis por primera vez a un llanto que se prolonga más de una hora, id al médico con el niño. Si es un cólico se repetirá más días. Afrontadlo con calma.

Tarea de dos

No hay ser humano que soporte horas y horas de llanto, día tras día, sin desfallecer y sin que se le pasen por la cabeza pensamientos negativos.

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Papá, mamá y todo el que pueda echar una mano, deben turnarse para poder descansar ¡fuera de casa y lejos del llanto del niño!

Puntualidad

Sed muy puntuales en sus tomas. Si el bebé se angustia, si tiene ansiedad o hambre o coge un berrinche, tragará aire y el cólico se adelantará.

Si tomapecho, asegúrate de que coge bien el pezón y la areola, y tú, prescinde de alimentos flatulentos, aguas carbonatadas y leche de vaca.

Si tomabiberón, usad una tetina anticólico y mirad que siempre esté llena de leche para que no trague aire al succionar. Comprobad que echa bien los aires antes de acostarlo y que no padece estreñimiento: las heces retenidas generan gases.

Corazón tranquilo

Recordad que quien tenga en brazos al bebé debe hacer ejercicios de respiración profunda y lenta. El ritmo pausado del corazón ayuda a calmarle. Si lo tienes desbocado, pon al niño a tu derecha.

Arriba y abajo

Paseadlo boca abajo, en brazos, por la casa. El vaivén contribuye a movilizar el intestino.

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