¿Porqué guiña un ojo?

El párpado caído (“ptosis” en el argot médico) es una alteración que se debe al mal funcionamiento del músculo encargado de elevar el párpado superior. ¿Es grave? ¿Cómo se trata? ¿Tiene solución?

Si tienes la sensación de que tu bebé no abre bien un ojo, pide cita con el pediatra para que lo valore y, si lo cree oportuno, os derive al oftalmólogo. Puede que lo tenga así desde el nacimiento y que no te hayas percatado porque durante sus primeros meses pasaba más tiempo con los ojos cerrados.

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En caso de que efectivamente tengas que llevar a tu hijo al oftalmólogo infantil, éste le hará una revisión completa del ojo y observará las posiciones que adopta tu pequeño al mirar a ambos lados.

“Lo más importante es comprobar si el párpado tapa la pupila, porque entonces puede haber riesgo de ojo vago”, advierte María Granados, médico adjunto de Oftalmología Pediátrica del Hospital La Paz, de Madrid.

El párpado caído tiene varios grados:

  • Leve (apenas se percibe a simple vista),
  • Intermedio (el párpado llega hasta la mitad del ojo)
  • Grave (cuando el niño apenas puede abrir el ojo).

    El oftalmólogo valorará si el problema puede mejorar con el desarrollo del pequeño o si debe ser intervenido quirúrgicamente.

    Cuándo se debe operar

    Esta opción se toma cuando es posible que el ojo se vuelva vago o cuando el niño tiene tortícolis. “Si no se dan estos factores posponemos la cirugía hasta los 5 años, ya que entonces el párpado está más desarrollado y hay más espacio para operar.

    Además, cuanto más pronto se opere, más probabilidades hay de que reaparezca el problema y haya que volver a intervenir”, puntualiza la oftalmóloga. “También hay casos que no necesitan cirugía porque el problema no interfiere en la visión”, continúa la doctora Granados.

    La operación no es complicada y no suele prolongarse más de una hora, pero requiere anestesia general.
    Tras la intervención, el pequeño debe estar ingresado un día.

    La inflamación del ojo le durará unas dos semanas y al dormir se le quedará ligeramente abierto durante un tiempo. Por eso, para que se lubrique, es fundamental aplicarle una pomada antes de acostarle.

    También hay que evitar que se golpee la zona y llevarle a revisión a la semana de haberle operado.

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