Solucionar el estrés del bebé

En adelante, para prevenir que tu hijo tenga estrés, además de tomar las medidas anteriores...

image
D.R.

  • Procura proporcionarle un entorno familiar relajado. Si alguna vez tienes que discutir con tu pareja, no lo hagas en su presencia. Lo que más desconcierta a un niño es ver regañar a las dos personas que más quiere.
  • Intenta simplificar tu vida. Mide tus fuerzas y no te exijas más de lo que puedes dar. Hacerlo es el modo ideal de protegerte y de proteger a tu hijo del estrés.
  • Tampoco programes a tu pequeño excesivas actividades. Después de pasar muchas horas en la guardería, tener que ir a ver a los abuelos, acudir a la consulta del pediatra y acompañarte a la compra puede desbordarle.
  • “Dialoga” mucho con él, aunque aún no pueda contestarte. Dile lo que crees que está sintiendo. Aprender a exteriorizar sus sentimientos antes de empezar a hablar le evitará muchos momentos de tensión.
  • Intercala los ratitos que juega contigo con los que disfruta entreteniéndose a solas. Saber distraerse por su cuenta, sin nadie más, le proporciona paz interior.
  • Estate atenta a sus señales. Si estás jugando con él y ves que retira la cara, mira hacia otro lado y no muestra interés en ti, ha llegado el momento de parar el juego. Si no lo haces, acabará excitado y llorando.
  • Cultiva el sentido del humor. Es imprescindible para crear un ambiente armónico y divertido en casa.

    El bebé aprender a protegerse

    Lógicamente, debes intentar que tu hijo pase más momentos agradables que estresantes en el día, pero no te angusties cuando se altere. Las emociones negativas que experimente, igual que las positivas, le darán la oportunidad de conocerse mejor.

    Él mismo tomará nota de lo que le pone nervioso (abrir muchos regalos a la vez, por ejemplo) y en la siguiente ocasión, o unas cuantas más adelante, sabrá cómo protegerse de ello (se centrará en el paquete que más le gusta y dejará los otros sin abrir durante un rato). Como ves, su día a día, con lo bueno y lo malo, es un aprendizaje continuo.

    La prueba de fuego: los tan temidos cólicos del lactante

    Muchos bebés sufren cólicos del lactante. Esta alteración les produce unos fuertes dolores abdominales después de las tomas, que les hacen llorar a gritos durante horas. Como se debe a la inmadurez de su organismo, hay pocas soluciones realmente efectivas para calmarles el dolor.

    El niño con cólicos llora y se siente cada vez peor porque no nota alivio, los padres se desesperan al verle sufrir y todos se contagian del nerviosismo de los demás. Saber que al día siguiente y al otro la situación se va a repetir empeora las cosas, y así el estrés no tarda en apoderarse de toda la familia.

    Para evitarlo y romper este círculo vicioso, los padres deben intentar mantener la calma a toda costa (cuanto más tranquilos estén ellos, menos se estresará su hijo), pensar que a su pequeño no le ocurre nada grave y que a partir del cuarto mes los cólicos desaparecerán, hacer turnos para poder descansar al menos un día sí y otro no y aplicar los métodos que aconseje el pediatra para tratar de aliviar a su pequeño. Algunos de los más existosos están recogidos en nuestra web (www.crecerfeliz.es/El-bebe/Salud/colicos-lactante2).

    Publicidad - Sigue leyendo debajo