¿Tendrá una infección de orina?

Vómitos, palidez, pocos pañales mojados... Algunos síntomas son muy evidentes, pero otros son tan imprecisos que podrían confundirse con cualquier enfermedad infantil. Intuir que se trata de una infección de orina y acudir al pediatra es imprescindible para evitar complicaciones.

La infección urinaria es una de las enfermedades más habituales en los niños. Es la invasión, proliferación y colonización del aparato urinario por bacterias, hongos, virus o parásitos. Es decir, una infección localizada en alguna parte de los riñones, la pelvis renal (una especie de bolsita donde va cayendo la orina segregada por los riñones), los uréteres (conductos que llevan la orina desde la pelvis renal hasta la vejiga), la vejiga o la uretra (conducto por el que se expulsa la orina al exterior).

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Cualquiera que sea la zona afectada es importante detectarla y tratarla convenientemente, ya que si no podría provocar daños irreversibles en el riñón del niño.

POR QUÉ SE PRODUCEN

Aunque hay otros factores, el que más va a influir en la aparición de infecciones urinarias son los hábitos higiénicos que mantengas con tu hijo: las veces que le cambies el pañal e incluso la forma en que le aseas los genitales. Por nuestra constitución, el ano se encuentra muy cerca del orificio uretral, sobre todo en las niñas, y es muy fácil que los gérmenes que se encuentran en las heces accedan a él y lleguen a la vejiga.

Por precaución, no dejes a tu bebé mucho tiempo con el pañal húmedo y cámbiale inmediatamente si ha hecho deposiciones.

¿SABRÍAS RECONOCER SUS SÍNTOMAS?

Muchas veces los síntomas de la infección urinaria son imprecisos y comunes a otras infecciones: llanto continuo, inapetencia, fiebre, vómitos... Por eso hay que buscar otros datos más específicos.

Los síntomas más claros son: palidez, ictericia (color amarillo en la piel), olor fuerte y desagradable en la orina y, sobre todo, una reducción importante de la cantidad de pis. Lo habitual es cambiar a los bebés cada tres horas. Si pasa ese tiempo y tu hijo no ha mojado el pañal, estate alerta. Por supuesto, si es mayorcito el número de micciones varía. Sobre los 2 años los peques sin infección de orina suelen hacer pis cada hora y media o dos horas.

Si además de este síntoma coinciden otros indicios, como decaimiento, pérdida de peso, inquietud constante, etc. hay que llevar al niño al pediatra. Éste le recetará un tratamiento a base de antibióticos, además de pedirle las pruebas que considere oportunas.

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CÓMO PREVENIR ESTE PROBLEMA

Para combatir las infecciones adquiridas de tu pequeño (es decir, las que no se deben a malformaciones, obstrucciones ni alteraciones funcionales) te vendrá muy bien seguir estas pautas:

  • La lactancia materna contribuye a aumentar las defensas del organismo y a proteger las vías urinarias. Si puedes, da el pecho a tu bebé.
    • No le pongas prendas que puedan irritarle, todas han de ser transpirables.
      • Báñale con productos específicos para bebés, que no alteren el pH natural de la piel.
        • Cámbiale el pañal con mucha frecuencia.
            • En caso de infecciones de repetición, dúchale en vez de bañarle (la inmersión favorece el paso de los gérmenes a la zona genital). Si te resulta imposible, procura que esté poco tiempo dentro del agua.
              • Jamás le des antibióticos sin permiso del médico.
                • Ante la menor sospecha de infección, lleva a tu hijo al pediatra. Más vale pecar de precavida que dejar pasar un tiempo que puede ser esencial para la curación.
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