Consejos que benefician al niño

Cómo arroparle, la alimentación o la ropa pueden ser fundamentales para evitar la muerte súbita.

 

  • Sin cubrirle la cara con las sábanas.

    Un bebé lactante no se sabe destapar ante la sensación de asfixia. Para evitar esta situación, acuéstale con los pies apoyados en la parte de abajo de la cuna, coloca la sábana y la manta de tal manera que queden debajo de sus axilas y remete el sobrante bajo el colchón por la parte de abajo. O puedes optar por usar un saco para dormir y no cubrirle con nada. En todo caso, hasta los dos años no le pongas edredón.

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    • Mejor, leche materna.

      Está demostrado que se producen menos casos de SMSL entre los bebés que son alimentados con lactancia materna.

      • La cantidad de ropa adecuada.

        Abriga a tu bebé, pero no te excedas poniéndole capas de ropa (es un niño, no una cebolla). La recomendación de la doctora Leal es que “esté poco abrigado”. Con un pijama finito será suficiente para que el bebé no pase frío ni mucho calor.

        • La monitorización, en algunos casos.

          La utilidad de monitorizar al bebé para prevenir es un tema sobre el que aún no existe consenso. Pero, según la doctora Leal, “sí se recomienda hacerlo en niños cuyos hermanos sufrieron SMSL y en los que sufrieron un EAL (episodio aparentemente letal) severo, es decir, en niños que llegaron a necesitar que se les reanimase”.

          • El chupete puede ayudarle.

            Aunque todavía es pronto para aventurar teorías, algunos estudios asocian la utilización del chupete con un menor riesgo de sufrir SMSL.

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