El cólico en los bebés

Tu hijo no para de llorar, frunce el ceño y esta enrojecido. No te alarmes, puede que tenga cólico. Te damos las claves para diferenciarlo

Comienzan a partir de las dos semanas de edad.

El niño presenta ataques de llanto prolongado, sobre todo en las últimas horas de la tarde, frunce el ceño, aprieta los puños, se le enrojece la cara y levanta las piernas sobre el abdomen. Todo parece indicar que son cólicos, que afectan a entre el 5% y el 19%
de los lactantes.

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Para considerarlos como tal, los médicos emplean la regla de los 3 de Wessel.

  • Llanto que dura 3 horas o más.
  • Se repiten 3 días o más a la semana.
  • Ocurren durante más de 3 semanas.

    Un dato importante: entre los periodos de cólicos, el bebé está sano, contento y crece bien.

    Su causa es incierta, pero se les relaciona con estos trastornos:

    • Intolerancia a la lactosa.
    • Excesiva producción de gas.
    • Hipermotilidad intestinal.
    • Alergia a las proteínas de la leche de vaca.
    • Ciertos factores hormonales.

      Si quieres darle algo a tu hijo, recuerda que sólo las infusiones de melisa, hinojo, manzanilla y regaliz han demostrado una ligera eficacia (ojo: el anís estrellado está totalmente desaconsejado).

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