Cuándo hay que consultar con el pediatra

La mayoría de los rasgos y reacciones de los bebés que resultan sorprendentes o incluso alarmantes para los padres son en realidad normales.

Hay ocasiones en las que la consulta con el pediatra sí es obligada:

  • Si el pequeño se fatiga cuando come (jadea, se pone colorado, suda mucho...).
  • Si siempre tenéis que despertarle para comer, nunca se despierta por sí mismo a la hora de la toma.
  • Si vomita en escopeta (horizontalmente).
  • Si moja menos de ocho pañales diarios.
  • Si lleva más de 48 horas sin hacer caca.
  • Si llora constantemente y no lográis calmarle de ninguna manera.
  • Si no llora nunca.
  • Si tiene la piel amarillenta.
  • Si tiene los ojos enrojecidos.
  • Si tiene síntomas de enfermedad, aunque sean leves (tos, fiebre, granos...).
  • Si no se sobresalta al producirse un ruido fuerte a su alrededor.
  • Si no hay forma de tumbarle boca abajo o si en esta postura no es capaz de levantar la cabeza ni unos instantes.
  • Si es incapaz de fijar la vista en algo concreto durante unos segundos.
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