Buenos cuidados durante la salida de los dientes

Buenos cuidados durante la salida de los dientes

Hay padres que esperan a que el niño sea mayorcito para ocuparse de sus dientes, y es un error. El cuidado de los dientes del bebé comienza desde el embarazo, porque una caries mal curada de la madre aumenta la propensión del niño a sufrir este problema en el futuro.

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Y después, durante todo el proceso de erupción dental, hay que estar pendientes de que le salgan derechos y en su sitio, de que el niño tenga una oclusión correcta (un buen encaje de las piezas dentales al morder)... y de que no se le piquen. Para ello:

  • No dejes que tu hijo se duerma con el biberón de leche o de zumo en la boca. Los ácidos de estos líquidos pueden afectar al esmalte y acabar produciéndole las “caries del biberón” (el pediatra decidirá si hay que empastarlas para que no afecten al diente definitivo o si se puede esperar). Tampoco se lo dejes aunque contenga agua, porque mantener la tetina en la boca constantemente puede acabar deformándole el labio o modificando la posición de los dientes.
  • Para prevenir estos problemas, tampoco debes dejar que duerma toda la noche con el chupete puesto ni que lo lleve en la boca todo el día. Usarlo a ratitos le beneficia, porque le calma y le refuerza los maxilares, pero una vez que cumpla los 2 años, edad a partir de la cual disminuye el instinto de succión, conviene reservarlo sólo para los momentos que le resultan más difíciles (al acostarle, cuando le dejas con la niñera...). Por supuesto, no debes mojarle el chupete en miel ni azúcar. Esta costumbre propicia las caries.
  • Para no transmitirle tus bacterias cariogénicas, no pruebes su comida con la misma cuchara con la que vas a darle de comer, ni le beses en los labios, ni le limpies el chupete metiéndotelo en la boca cuando se le caiga al suelo.
  • Actualmente hay muchos niños que tienen una mala oclusión dental debido a que se retrasa mucho la introducción de los alimentos sólidos en la dieta infantil. Para evitar este problema a tu hijo, empieza a darle currusquitos de pan y trocitos de pera y de jamón de York desde los 9 meses. Así se le fortalecerán las encías y ejercitará la mandíbula, lo que favorece la aparición y la buena colocación de los dientes.
  • En cuanto eche los primeros piquitos, lávaselos a diario pasándole una gasita esterilizada por cada pieza. Desde los 2 años, haz lo mismo con un cepillo específico para niños de esta edad. A partir de los 3 años ya puedes enseñarle para que lo haga él solito (le será más fácil aprender si os los laváis los dos frente al espejo del cuarto de baño).
  • No eches azúcar a sus papillas ni a sus zumos, evita que abuse de los alimentos dulces y, cuando los coma, estate pendiente de que se lave los dientes después.
  • Retrasa al máximo el día en que le des la primera chuche. Y una vez que las tome, recuérdale que las chupe en vez de morderlas para que le dañen menos la dentadura.
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    Teniendo en cuenta estos consejos y llevando a tu hijo al dentista con la regularidad que te aconseje su pediatra, lograrás que tenga unos dientes de leche fuertes y sanos, lo que garantiza en gran medida que cuando los cambie por las pieza definitivas, éstas también gocen de buena salud.

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