Soluciones contra el dolor de encías

Soluciones contra el dolor de encías

Si tu pequeño presenta alguno de estos síntomas, llévale al pediatra para que descarte cualquier afección. Y si te dice que le encuentra bien, no lo dudes: sus molestias se deben a los dientes. En este caso hay muchas medidas que puedes tomar que le ayudarán a sentirse mejor (de todos modos, pregunta al médico si puedes darle un analgésico suave).

Para calmarle el dolor de encías, el frío es estupendo (al contrario que el calor, que lo agudiza). Actúa como anestésico, deja la zona dormida y disminuye la sensibilidad y el dolor. Tenlo en cuenta y ofrécele las tomas fresquitas.

Otra opción es darle el chupete o un mordedor de los que tienen gel, después de haberlos dejado un buen rato en la nevera (no en el congelador, para no quemarle las encías). Este tipo de mordedores alivian a los niños doblemente: porque el fresquito les insensibiliza la zona y porque al morder descargan la tensión y el nerviosismo que les produce el dolor y se tranquilizan bastante.

Los masajes también le resultarán reconfortantes. Mójate el dedo índice en agua muy fría y masajéale la encía con él. O compra un bálsamo para la dentición en la farmacia y aplícaselo despacito, dándole un suave masaje circular en la encía con tu dedo meñique.

Los médicos naturópatas recomiendan masajear la carita a los niños que están echando los dientes, desde las aletas de la nariz hasta las encías, por fuera de la boca, porque así se les relaja esta zona, que tienen en tensión. Pruébalo con tu pequeño. Quizá así se sienta menos incómodo.

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