Cuándo es un problema y cómo quitarle el hábito

Desde los 6 meses, coincidiendo con la salida de los dientes, la succión del pulgar va disminuyendo y a los 2 o 3 años tendría que haber desaparecido. Pero algunos lo mantienen hasta los 5, 6 o incluso 8 años.

Puede ocurrir si le quitas el chupete a la fuerza, le regañas por chuparse el dedo o si siente inseguridad y no aprende otros recursos (jugar, dialogar...) para vencerla.

Desde los 4 o 5 años, dependen de la intensidad y frecuencia de la succión. Si chupa el dedo con insistencia varias horas al día, además de analizar la causa de su ansiedad, ve al ortodoncista para prevenir alteraciones en los dientes (mordida abierta) o paladar (paladar gótico).

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Cómo quitarle el hábito

A los 8 años la inmensa mayoría de los niños han dejado de chuparse el dedo. Así que no te agobies, lo más probable es que el tuyo lo logre. Para ayudarle…

  • Procura que el hábito no se desarrolle. Para ello tienes que permitirle satisfacer, con el dedo o con el chupete, su fuerte instinto de chupar en los primeros meses.
  • Aplica la ignorancia sistemática: no hables del tema, no le critiques ni le elogies y no le mires cuando se chupe el dedo. Si eres constante, su hábito disminuirá poco a poco. Abrázale cuando deje de chupárselo y dile “estás más guapo así”.
  • Traza un plan: enséñale técnicas de relajación (túmbale con los ojos cerrados y guíale con tus palabras para que sienta cómo se duerme cada parte de su cuerpo), hazle consciente de su hábito (ponle ante el espejo) y limítale los lugares y horas en que puede chuparse el dedo. Acuerda incentivos por su esfuerzo (poner su huella dactilar en el calendario cada día que vea la tele sin chupar...). Cuando lo consigáis eliminar en un momento o lugar (el cole, la calle...), empezad con otro.

    ¿Lo sabías...?

    Las ecografías revelan que muchos fetos chupan con fruición su pulgar (u otros dedos) desde la semana 20 de gestación y que la succión aumenta a partir de la semana 32 y se intensifica en momentos de ansiedad (en las exploraciones que invaden el útero...) y al final del embarazo. Y se ha probado que los zurdos, en su etapa intrauterina, se chupan más el pulgar izquierdo.

    En el recién nacido, la lengua y los labios son las zonas con mayor desarrollo táctil y con más terminaciones nerviosas capaces de registrar estas sensaciones. Por eso la boca es el órgano con el que el bebé explora los objetos en su “etapa oral” (hasta 12-18 meses). El hábito de chupar cosas para conocerlas va remitiendo desde los 6-8 meses y cede su protagonismo en la exploración táctil a unas manos cada vez más hábiles.

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