Parecen dermatitis pero no lo son

Existen algunas enfermedades de la piel que pueden confundirse con determinados tipos de dermatitis, pero no es así. Te decimos cuáles son.

Descamación fisiológica

Es propia de bebés que han nacido pasadas ya las 40 semanas. Su piel, de aspecto seco y apergaminado, termina descamándose, sobre todo en las articulaciones y pliegues. Esta fase dura un mes.

No hay que confundirla con un eccema o con una dermatitis, ya que aquí no aparece inflamación ni rojez, el niño está tranquilo y no tiene picor alguno. Se puede mejorar con productos emolientes, sustancias que incrementan la cantidad de agua de la capa superior de la piel, reducen la inflamación y aumentan la efectividad de otros tratamientos.

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Acné neonatal

Lo padecen el 20% de los bebés. Su aspecto es similar al acné adolescente y los granitos se limitan a la cara. Es benigno, los granitos rara vez se convierten en quistes o terminan en cicatrices. Aparece a las dos semanas de vida y desaparece por sí solo en tres meses. No se sabe la causa, pero se ha relacionado con la transferencia al bebé de hormonas a través de la placenta.

Eritema tóxico

Es la erupción más frecuente en el recién nacido, ya que afecta al 50%, y aparece entre el primer y el tercer día de vida. Son varias manchitas rojizas de 1 a 3 mm de diámetro, prominentes, que pueden unirse formando placas de varios centímetros. Se desconoce su origen. Surge en la cara, el tronco y las extremidades, no molesta al niño y desaparece por sí solo en un par de semanas.

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