La salida de los dientes del bebé

Hacia los 6 meses verás el primer piquito blanco en su encía y antes de los 3 años tendrá 20 dientes de leche. Cuídalos bien.

Los especialistas en Odontología Infantil no se cansan de repetirlo: la erupción dental es un proceso fisiológico, natural, y es casi asintomático. Tendemos a pensar que nuestro hijo lo pasa mal con el brote de los dientes. Y no suele ser así.

DESDE ANTES DE NACER

El proceso de la dentición –la formación de los dientes y su erupción a través de la encía– comienza en la vida intrauterina. A los cuatro meses de gestación ya se han constituido en las mandíbulas las calcificaciones de las láminas dentales. Y todas las piezas, tanto las temporales como las definitivas, se encuentran ocultas bajo las encías desde que el pequeño nace.

El crecimiento de los dientes es continuo, pero lo habitual es que tengas que esperar a que cumpla 6 meses para ver despuntar su primer piquito en la encía. Si es una niña, es probable que le erupcione antes que si es un niño.

LA EDAD DE LAS DOS DENTICIONES

Hay dos tipos de dentición. La primera es temporal, decidua o caduca, formada por 20 dientes de leche, que brotan entre los 5 meses y los 3 años, aproximadamente. En la segunda, a partir de los 6 años, estas piezas se caen en el orden en que salieron, siendo reemplazadas por los dientes definitivos, y brotan 12 muelas más.

Este proceso finaliza poco después de los 12 años, con 32 dientes, ahora sí, “para toda la vida”. No hay un momento exacto para el brote de los primeros dientes, pero lo que sí suele cumplirse es el orden en que aparecen.

Entre los 5 y los 15 meses salen los ocho incisivos, con el borde en forma de sierra; entre los 12 y los 15 meses erupcionan los cuatro premolares; a los 18-24 meses les toca el turno a los cuatro caninos, y sobre los 24 meses brotan los segundos premolares ¡Ya son 20!

Por eso, aunque visitar al odontopediatra siempre es conveniente, sólo será imprescindible llevarle a este especialista, para que descarte cualquier patología, si al cumplir un año a tu hijo aún no le ha brotado ningún diente o si a los 3 años no le han salido los 20.

También hay casos, muy poco habituales, en que el bebé nace con algún dientecito o éste le sale a los pocos días. Este diente congénito no es de la primera dentición, lo reemplazará un diente de leche.

¡YA SALE EL PRIMER PIQUITO!

Cuando va a aflorar el primer diente en la encía, los padres describen como síntomas habituales el incremento del babeo, mayor irritabilidad, algunas diarreas o vómitos, hinchazón de encías y, a veces, algo de fiebre.

El babeo constante, por ejemplo, se debe a que el bebé empieza a salivar desde los 4 meses, tenga o no dientes, y hasta los 8 meses no se traga la saliva, la expulsa. Lo que sí es muy frecuente es el prurito gingival, la sensación de picazón que tiene el bebé en la encía y que trata de calmar mordiendo.

ALGUNOS ERRORES A EVITAR

Muchos padres esperan a que su hijo tenga toda la dentadura, hacia los 3 años, para iniciar la limpieza diaria o ir al odontólogo. El error más frecuente, de los relacionados con la salud dental del bebé, es dejarle dormir con el biberón de leche en la boca.

Los ácidos lácticos disuelven el esmalte y provocan los “boquetes del biberón”, caries de los dientes de leche que habrá que empastar para que no se extiendan a los definitivos ni provoquen infecciones en la garganta o en las articulaciones.

Errores parecidos son dejarle el biberón con zumo todo el día o darle el chupete untado en miel, azúcar o leche condensada para calmarle, No olvides, además, que tú también puedes transmitir al bebé bacterias cariogénicas al probar sus alimentos o al limpiar su chupete con tu boca.

Otros errores a evitar, porque pueden causar maloclusión, son retrasar la masticación por darle sólo líquidos, prolongar el uso del chupete más allá de los 2-3 años o el hábito de chuparse el dedo a partir de los 4 años.

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