Las mioclonias del bebé

Algunos recién nacidos realizan movimientos musculares bruscos y breves mientras duermen. Aunque parezca alarmante, en la inmensa mayoría de los casos carece de importancia.

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D.R.
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¿Qué son las mioclonías?

Observas a tu bebé que duerme plácidamente, pero de repente comienza a mover un bracito o una pierna de manera repetitiva y breve. No debes asustarte, son las llamadas “mioclonías neonatales benignas del sueño”, unas sacudidas involuntarias y rítmicas de los músculos, que se producen mientras el pequeño duerme (nunca se dan cuando está despierto).
Las más frecuentes son las que afectan a las extremidades y a la cara. Si te angustias mucho puedes despertar a tu hijo las primeras veces que ocurran (al despertarle cesarán y así te tranquilizarás), pero no lo hagas de manera habitual porque para que el sueño resulte reparador debe producirse sin interrupciones.

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Una cuestión de inmadurez del bebé

Estos respingos o coletazos duran entre 10 y 20 segundos y se producen durante la fase de sueño “no REM”, que abarca desde que nos adormecemos hasta que nos quedamos profundamente dormidos. Hay algunos estímulos ambientales, como los ruidos y los movimientos bruscos, que pueden originarlos, ya que sobresaltan al pequeño.
Todavía no se ha descubierto por qué se producen, pero parecen deberse a la inmadurez del sistema neurológico. “Las mioclonías no pueden evitarse, aparecen en las primeras semanas de vida del bebé y desaparecen hacia los 3 meses, una vez que el organismo del pequeño madura un poco”, dice Adrián García Ron, neurólogo infantil del Hospital Infanta Cristina y del Hospital San José, ambos de Madrid.

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¿Y si hay otros síntomas?

Los bebés que tienen mioclonías no presentan ninguna alteración neurológica y tampoco padecen secuelas a consecuencia de estas contracciones musculares, por lo que los padres de los niños que las presentan pueden quedarse tranquilos.
Solo deberán consultar con el pediatra de forma inmediata si las sacudidas van acompañadas de otros síntomas, como rigidez en las extremidades, o si se prolongan durante más de 30 segundos seguidos y también si se producen cuando el pequeño está despierto. Pero éstos son casos excepcionales, que se dan en poquísimas ocasiones.

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¿Mioclonías del sueño o epilepsia?

Al ver que a su hijo le tiemblan las piernas o los brazos, hay padres que piensan que está sufriendo un ataque de epilepsia. Para distinguir esta enfermedad de las mioclonías benignas del sueño deben hacer lo siguiente:

- Despertar al pequeño. Las mioclonías cesan cuando el niño se despierta. Por el contrario, los movimientos epilépticos continúan durante la vigilia y en ocasiones, tampoco desaparecen aunque sujetemos al bebé.
- Comprobar cómo se mueve. Los respingos producidos por las mioclonías son rítmicos, mientras que los movimientos causados por la epilepsia son caóticos: primero mueve una pierna, luego un brazo, luego se le sacude todo el cuerpo...

En cualquier caso, el sistema más eficaz para tranquilizar a los padres cuyo bebé presenta mioclonías consiste en grabar en vídeo al pequeño cuando presente un episodio de este tipo y luego enseñarle la grabación al pediatra. Éste irá analizando los movimientos del bebé y les explicará cómo los diferencia de otros que sí pueden denotar patologías y les convencerá de que no tienen motivo para inquietarse.

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