Los beneficios de coger al bebé en brazos cada dos por tres

¡Y es genial que sea así! Coger mucho al bebé favorece su desarrollo, su inteligencia y su estabilidad emocional.

Desde que nació tu hijo, te pasas las horas mirándolo, besándolo... Si por ti fuera, lo tendrías siempre en tus brazos. ¿Y por qué no? Evidentemente, hay muchos momentos del día en que no podrás hacerlo. En el resto... ¡adelante! Diversas investigaciones han demostrado que tomar en brazos al bebé con frecuencia tiene muchísimos beneficios para su desarrollo físico, emocional y mental. ¿O crees que es algo casual el hecho de que el único sentido que esté plenamente desarrollado en el momento del nacimiento sea el del tacto?

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Muy bueno para...

Su desarrollo físico. Se sabe que los recién nacidos que están en brazos y son acariciados a menudo crecen más y mejor y adquieren antes un sistema defensivo fuerte. Así lo han demostrado diversos estudios realizados en bebés prematuros y en ello se basa el método canguro, que consiste en poner al recién nacido, sin ropa, sobre el pecho desnudo de su madre o de su padre para favorecer el contacto piel con piel. Pero no sólo beneficia al crecimiento del prematuro. En general, estar en brazos con frecuencia hace que los bebés se sientan tranquilos, con lo que duermen más y comen mejor.

Su fortaleza emocional. Notar tus brazos que le sujetan con seguridad, escuchar el latido de tu corazón que le recuerda a su vida intrauterina... Aunque todavía no es consciente de ello, gracias a estos mimos siente que tú le quieres y le proteges, lo que aumenta su seguridad en ti y en sí mismo. De hecho, se sabe que así el bebé se convierte en un adulto más afectivo y confiado.

Su inteligencia. La piel es la primera puerta de contacto del recién nacido con el mundo. Y con tus abrazos aumentan sus conexiones neuronales, su nivel de alerta... Así aprende antes y mejor a vivir en el mundo.

Su mejor consuelo

Además de los beneficios que tiene para el desarrollo del bebé cogerle en brazos, puedes usarlo para aliviarle:

Si tiene gases, recuéstalo contra tu pecho, con su cabecita en tu hombro, y dale un suave masaje en la espalda.

Si no para de llorar puede deberse a que tiene hambre, su pañal está sucio... o simplemente a que necesita tu cariño. Cógele en brazos, susúrrale palabras tranquilas o cántale una nana en voz baja junto a su oído... Se calmará al instante.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

¡Qué práctico!

Cuando tengas al bebé en brazos, aprovecha para mecerle, pasear por la casa... Unir los efectos del mecimiento con la seguridad que le dan tus brazos le relajará y aumentará su bienestar.

ADEMÁS

--> Tu bebé necesita que le mezas

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Primer mes